El Gobierno compró 400 unidades es la criptomoneda para repartir entre la población. Protestas contra una medida que dio pérdidas por dos millones de dólares en las primeras horas.
El Salvador se convirtió hoy oficialmente en el primer país del mundo en tener al Bitcoin como moneda de curso legal en paralelo al dólar, por iniciativa de su presidente, Nayib Bukele.
El gobierno salvadoreño busca manera reactivar la economía y el propio mandatario desde su cuenta en la red Twitter impulsa las operaciones con el nuevo sistema, mientras las criptomonedas cayeron casi un 14% y cientos de salvadoreños protestaron contra la innovación.
“Por unos momentos no funcionará @chivowallet, la hemos desconectado mientras aumentamos la capacidad de los servidores de captación de imágenes”, escribió Bukele en Twitter. “Los problemas de instalación que tuvieron algunas personas fueron por esa razón. Preferimos corregirlo antes de volver a conectarla”, explicó sobre los problemas para utilizar la billetera electrónica que permitía recibir el regalo del Gobierno equivalente a 30 dólares en Bitcoins para que empiecen a operar.
Ese obsequio es posible porque el Gobierno ya compró sus primeras 400 criptomonedas a un valor de mercado de 21 millones de dólares. Además lanzó la billetera electrónica “Chivo” para los teléfonos celulares. Además, el gobierno salvadoreño instaló 200 cajeros “Chivo” en todo el país para operar con bitcoins y dólares.
En el lenguaje coloquial salvadoreño, “chivo” significa algo muy bueno. Pero sus detractores aseguran en las redes que el bitcoin #NoesChivo porque expone a los fondos estatales a un activo muy volátil.
El experimento, que genera dudas en la mayoría de la población y desconfianza en los especialistas, es seguido de cerca en las redes sociales por impulsores y detractores.
No fue un buen arranque para la jugada: en las primeras 12 horas, por la compra que hizo el lunes de 400 bitcoins, el Gobierno ya había perdido casi dos millones de dólares.
Además, grupos opuestos a la nueva moneda se concentraron en la Plaza al Divino Salvador del Mundo, por un lado, y en las cercanías del Centro Histórico de San Salvador, por el otro, para marchar hacia el Congreso.
