El exjuez Sérgio Moro, del partido de derecha Unión Brasil, fue elegido senador nacional por el estado de Paraná en los comicios realizados anoche en el vecino país y que tendrán una segunda vuelta para elegir al nuevo presidente entre el mandatario que busca la reelección, Jair Bolsonaro, y quien busca regresar a Planalto, Luiz Inácio Lula da Silva.
Sérgio Moro, el juez que impulsó la “Operación Lava Jato” que llevó a Lula a la cárcel, derrotó a los candidatos de Bolsonaro y del líder del Partido de los Trabajadores (PT), según datos oficiales. Quien fuera ministro de Justicia del propio Bolsonaro hasta que se pelearon logró el 33,52% de los votos en Paraná y ganó su banca como primera minoría, detrás de la mayoría de Carlos Massa Ratinho Junior, que llegó al 66%.
También fue elegido senador por Río Grande do Sul el vicepresidente Hamilton Mourao, mientras serán nuevas senadoras las exministras y dirigentes bolsonaristas Tereza Cristina y Damares Alves, lo cual ratifica mayor poder del presidente Bolsonaro en la cámara alta.
Según datos oficiales, el exfiscal Deltan Dallagnol, que fue acusador de Lula, también fue elegido como diputado federal.
Tras la cárcel, Lula intenta el “triplete”
Es la novena elección presidencial de la historia desde el final de la dictadura militar (1964-1985) y la sexta en la que participa Lula (1989, 1994, 1998, 2002, 2006 y 2022) teniendo en cuenta que en 2018 estuvo registrado, pero luego fue no pudo presentarse por tener una condena por la que estuvo en prisión 580 días por la “Operación Lava Jato”, escándalo que permitió el ascenso a gran velocidad de Bolsonaro hace cuatro años como estandarte de la antipolítica y de un discurso contra la izquierda, e inclusive a favor de la dictadura militar y la tortura ejercida a presos políticos.
El Supremo Tribunal Federal determinó por mayoría la anulación de los procesos contra Lula al considerar parciales por manipulación y persecución política las causas encabezadas por el fiscal Deltan Dallagnol y al juez Sérgio Moro.
El gran golpe de efecto de su campaña fue elegir como vice al conservador Geraldo Alckmin, exgobernador de San Pablo por cuatro mandatos y antiguo rival en los comicios de 2006, en el marco de un discurso para “reconstruir a Brasil” de la crisis económica generada por el modelo de apertura económica del bolsonarismo.
