La inesperada derrota de Alemania en su debut en el Mundial de Qatar 2022 abrió el “cabaret” en el vestuario teutón, donde ya volaron las primeras acusaciones entre futbolistas luego de la primera caída en la historia ante Japón.
“Se lo pusimos demasiado fácil a Japón. El segundo gol en particular, eso no debería pasar, estamos en el Mundial. (El arquero) Manu (Neuer) nos salvó varias veces. Tuvimos ocasiones increíbles para marcar, pero no logramos el 2-0. Eso no nos debe pasar”, analizó Ilkay Gündogan, quien había abierto el marcador para Alemania a los 31 minutos del primer tiempo.
“Tampoco construimos bien el juego desde atrás. Faltaba la convicción de mantener el balón desde atrás y ofrecerse, así que jugábamos con balones largos. Casi daba la sensación de que no todos querían el balón”, apuntó luego contra algunos de sus compañeros. “Simplemente perdimos el balón con demasiada frecuencia”, se quejó.
El director técnico alemán, Hans-Dieter Flick, optó por poner paños fríos: “Es una declaración de Ilkay, es bienvenido a decirlo. Para mí es importante que el equipo saque las conclusiones correctas y asuma la responsabilidad”, señaló tras el partido.
