El anuncio de un nuevo bono, esta vez de 45 mil pesos a repartir entre noviembre y diciembre, pasó de ser una noticia que el Gobierno pensaba en mostrar como positiva para sectores vulnerables a ser otro factor de disputa que vuelve a hacer crujir al Frente de Todos (FdT).
El secretario de Economía Social del ministerio de Desarrollo Social, Emilio Pérsico, criticó este viernes el bono al considerarlo una medida “insuficiente” y sostuvo que “el humilde quiere trabajo”.
“Bienvenido sea cualquier subsidio, no estamos en contra de eso, pero después dicen que las organizaciones somos los planeros. Los planes y programas de este tipo los propone la política, tenemos una política planera”, cuestionó el líder del Movimiento Evita.
Además, Pérsico también alertó sobre la “superposición de programas” sociales que “nos ha llevado a una situación que en muchos casos es muy injusta”.
Por su parte, la agrupación La Cámpora volvió a tensar la cuerda en la interna oficialista y esta vez apuntó contra la Confederación General del Trabajo (CGT) y el Movimiento Evita, cuyas cúpulas se reunieron para analizar de la situación de crisis social y económica, idear algunas medidas que podría impulsar el Gobierno para mejorar la coyuntura y avanzar en un armado electoral para enfrentar al kirchnerismo duro y conseguir esos “lugares que definen la política” que uno de los jefes de la central obrera, Héctor Daer, reclamó en su discurso por el Día de la Lealtad peronista.
La agrupación ultraK liderada por el diputado nacional Máximo Kirchner, quien el lunes pasado compartió acto por el 17 de Octubre con Pablo Moyano -que lidera al sector del sindicalismo peronista distanciado pero todavía unido bajo el paraguas del la CGT- de “los gordos” de Daer, ironizó sobre la reunión de anoche.
“Sorpresiva alianza de la CGT con piqueteros oficialistas para enfrentar a los K en 2023” y “La CGT y el Movimiento Evita dieron señales de que trabajarán juntos contra el kirchnerismo” dicen dos títulos periodísticos a los que, con malicia y ganas de recalentar la interna, en su propio tuit La Cámpora le agregó: “Y Macri también”.
Así, la semana termina como empezó: con cruces entre los “gordos” de la CGT y Máximo Kirchner, quien le señaló a la GGT que “el desafío no es juntarse para pedir una banca” porque, le recordó, “cuando hay que votar contra los fondos buitres no aparecen” y consideró que “ese es el problema”.
