El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, afirmó este sábado en un discurso a la nación citado por medios locales, que su Gobierno no prevé introducir restricciones en el consumo de energía para la próxima temporada invernal en gran medida gracias el gas que la nación balcánica importa desde Rusia.
“Quiero decirle a la gente que no planeamos ninguna restricción”, comentó Vucic. Sin embargo, reiteró que la situación es “extremadamente difícil” ya que se avecina una catástrofe en Europa por el aumento en los costos del gas.
El mandatario serbio detalló que su país consume alrededor de 3.200 millones de metros cúbicos de gas por año, de los cuales 2.000 millones los compra a Rusia a un precio de 400 dólares por 1.000 metros cúbicos.
Asimismo, destacó que pagan a Moscú 797 millones de dólares para satisfacer el 63% de sus necesidades energéticas, lo que considera que es “un precio fantástico”.
El ministro presidente de Baviera, Markus Söder, cuestionó la estrategia del Gobierno federal en la lucha contra la crisis energética y se preguntó durante una entrevista televisiva si Alemania “está adecuadamente preparada para” hacer frente a las consecuencias de la política de sanciones contra Rusia por su invasión a Ucrania.
Según advirtió el mandatario, existe el riesgo de que Berlín tenga que afrontar “problemas significativos” ya que los precios de la energía se dispararon y la situación del suministro se hizo más difícil tras el rechazo al gas ruso.
