El secretario general adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, apretó al presidente Alberto Fernández y a la vicepresidenta Cristina Kirchner, a quienes exigió que “se dejen de joder y den soluciones”.
“Llegó el momento que el Presidente y la Vicepresidenta, los que tienen verdaderamente el poder de ir modificando algunas cosas se dejen de joder, se junten y empiecen a pensar en serio en el pueblo argentino”, reclamó el sindicalista, que es uno de los jefes de la Confederación General del Trabajo (CGT).
Justamente, ese posicionamiento más duro contra el jefe de Estado llevó a que los otros jefes de la central obrera, Héctor Daer y Carlos Acuña, armaran ayer otro acto por separado para conmemorar el Día de la Lealtad peronista.
Sobre esa situación, Moyano cuestionó que “hay un sector que cree que ya hay que pedir cargos legislativos” mientras que ponderó que él y sus seguidores están “en la calle”. Sin embargo, descartó una ruptura de la CGT.
De nuevo con la mira en la Casa Rosada, a pesar de haber compartido acto ayer con el diputado Máximo Kirchner, el sindicalista consideró en declaraciones al canal C5N que “hay momentos en que deberían dejar de lado las internas y llevarles resultados a la gente”.
Moyano admitió que “hay un crecimiento, hay laburo” y que “no hay choferes ni camiones por la gran demanda de productos” pero advirtió que “si el Gobierno no le encuentra la vuelta a la inflación, es al pedo”.
“Si no sientan a los cuatro o cinco vivos que llevan políticas de remarcación, va a ser complicado”, agregó y vaticinó que “tampoco va a funcionar” el nuevo programa de “Precios Justos”.
“Es lamentable que en un gobierno peronista a millones de argentinos les falte un plato de comida; pero vamos a seguir bancando al gobierno marcando las cosas que le faltan”, se quejó.
Además, volvió a pedir “un bono o suma fija para fin de año, que las asignaciones familiares sean para todos los trabajadores registrados, que se elimine el Impuesto a las Ganancias y que haya un aumento urgentísimo a los jubilados”.
