La nueva edición del “reality” Gran Hermano que comenzó anoche por la pantalla de Telefe consiguió picos de 23 puntos de rating y un promedio de 21,5 para convertirse ampliamente en lo más visto de la TV de aire y pulverizando a la competencia, especialmente a Marcelo Tinelli.
El “Cabezón”, al frente de su concurso “Canta conmigo ahora” arañó picos de 8 puntos y cerró la difícil noche en 6,6 de audiencia media, por debajo de su promedio habitual.
La expectativa por los nuevos participantes del programa que consiste en encerrar a 18 participantes que se desconocen a convivir encerrados en una casa con cámaras prendidas las 24 horas calentó la pantalla del “prime time”.
Lo mismo había pasado con el debut del programa “La Máscara” de Natalia Oreiro, que rápidamente cayó en el rating (similar al de GH ayer) y hasta tuvo muchas noches por detrás de Tinelli.
¿Podrá Gran Hermano mantener los altos niveles de audiencia de anoche? Por ahora, no mostró nada diferente a otras ediciones pasadas: participantes que “dicen lo que piensan”, que quieren ser famosos, unos de clase alta y algún que otro pobre o cartonero y mucho físico hegemónico que no representa a la mayoría de los televidentes que estuvieron del otro lado de pantalla. ¿Se quedarán allí si no se identifican con algún personaje? ¿Lo harán para criticar a quienes sueñan con ganar los 15 millones de pesos que otorga GH? ¿O la paliza en el rating a Tinelli será solamente una noche pasajera?
