Los ojos del mundo se posarán desde este domingo y por las próximas cuatro semanas en el Mundial de Fútbol organizado por la FIFA, que obviamente buscará sacar la mayor ganancia posible de esa exposición, la máxima para cualquier evento global cada cuatro años (y medio en esta oportunidad, porque hubo que atrasar seis meses el torneo para evitar el calor abrasador del verano de Qatar).
Como es esperable, muchas veces las tensiones políticas/bélicas/económicas/étnicas entre diferentes países se trasladan a sus selecciones en el campo de juego. En esta edición de la Copa del Mundo tendremos un match entre EEUU e Irán, dos equipos que se darían por satisfechos con superar la primera fase pero que su partido seguro concitará más atención que lo que futbolísticamente merecen entre los 64 cruces del fixture.
Suiza vs. Serbia es otro partido de alta tensión, ya que miles de albaneses se fueron refugiados de Kosovo -no reconocido por el gobierno serbio- a tierras helvéticas. Ya hubo problemas por los gestos de los jugadores suizos de ascendencia albano-kosovar en el choque del Mundial de Rusia 2018.
También hay disputas afuera del campo de juego. Allí, un jugador cada vez más poderoso es China, que a pesar de sus 1.400 millones de habitantes no logra armar un equipo de 11 futbolistas que le garantice, al menos, la clasificación permanente al Mundial (solamente jugó el del 2002). Pero Qatar 2022 es otro de los tantos terrenos de juego donde habrá una batalla de la guerra comercial entre el gigante oriental y EEUU.
La FIFA aspira a tener a China como participante permanente de sus campeonatos (y a sus 1.4000 millones de habitantes como mercado). Por eso le abre el juego a su economía: las marcas chinas son los patrocinantes principales del Mundial, con más aporte que las tradicionales occidentales de origen estadounidense como McDonald’s, Coca Cola y la checo-alemana Budweiser.
Según la consultora británica GlobalData, las compañías chinas aportaron 1.395 millones de dólares mediante el sponsoreo de Qatar 2022. Las cuatro más importantes son Grupo Wanda -uno de los siete “main sponsors”- Vivo, Mengniu Dairy y Hisense.
