El servidor que la empresa tecnológica coreana Samsung utiliza en EEUU fue hackeado a fines de julio, informó la empresa en un comunicado sobre seguridad publicado recién esta semana.
El 4 de agosto, después de una investigación interna con apoyo de una empresa de seguridad informática, la compañía determinó que millones de datos personales de usuarios resultaron comprometidos.
La fuga no incluyó información sobre tarjetas de débito o crédito. Sin embargo, entre el enorme volumen de datos afectados hay nombres de usuarios estadounidenses, y sus datos demográficos, contactos e información sobre registro de productos.
“Notificamos a nuestros clientes para hacerles saber de esta situación”, asegura el comunicado, que no adelantó si empresa piensa compensarlos de alguna manera.
Samsung sostiene que recolecta los datos personales para garantizar la mejor experiencia posible con respecto a sus productos y servicios, y para reducir las probabilidades de fuga de esa información les recomienda estar atentos a los mensajes y llamadas telefónicas no solicitadas.
