El presidente chino, Xi Jinping, llamó este domingo a desarrollar las Fuerzas Armadas de su país para impulsar la modernización militar y señaló que el Ejército deben “proteger la dignidad y los intereses” de sus habitantes.
Las palabras del líder chino llegan en medio de las tensiones militares y diplomáticas con EEUU, que definió en su propia estrategia de Seguridad Nacional a China como su desafío geopolítico más relevante en las próximas décadas.
“Trabajaremos más rápido para modernizar la teoría militar, la formación militar y el armamento. Aumentaremos nuestras capacidades militares estratégicas”, anunció el mandatario chino durante el XX Congreso del Partido Comunista (PCCh) en medio del aumento de los enfrentamientos con Washington.
La nueva estrategia de seguridad nacional de la Casa Blanca considera a China como el “desafío geopolítico más importante”, ya que el país tiene disputas en los mares de China Meridional y China Oriental con varios países asiáticos.
Además, Xi Jinping señaló que Pekín no tiene intención de renunciar a la posibilidad de utilizar la fuerza contra Taiwán, si es necesario.
“Seguiremos impulsando la reunificación pacífica con Taiwán. Pero nunca prometeremos renunciar al uso de la fuerza. Y nos reservamos el derecho a utilizar todas las medidas necesarias”, explicó el presidente tras añadir que el gigante asiático también debe evitar que fuerzas externas interfieran en la cuestión de las relaciones con Taiwán.
También prometió que el PCCh pondría más empeño en el desarrollo tecnológico del país y en reforzar la seguridad alimentaria y los canales de suministro para la industria. Xi Jinping afirmó que China logrará la “autosuficiencia y potencia” tecnológica desarrollando el sistema educativo e invitando a expertos extranjeros.
Este domingo el Congreso nombró a los líderes del país para los próximos cinco años y a Xi, de 69 años, se le otorgó un tercer mandato de cinco años como secretario general del partido, lo que reafirmaría su estrategia de imponer su dominio en la economía, la sociedad y la cultura tras cuatro décadas de liberalización de mercado.
El cónclave también abordó el desarrollo económico del país luego de que la economía se viera muy afectada por la pandemia de Covid-19, pero los dirigentes nacionales siguen aplicando una política de “tolerancia cero” hacia el coronavirus imponiendo estrictas medidas de cierre en lo que consideran zonas desfavorables.
