El canciller Lavrov advirtió que los países miembros de la OTAN “siguen moviendo cada vez más hacia el este la línea a defender”.
La Alianza Atlántica no conseguirá reforzar su seguridad “arrastrando” a sus filas a Ucrania sino que va a torpedear la relación entre Occidente y Rusia, advirtió el canciller ruso, Serguéi Lavrov.
En una entrevista con el Canal 1 de la televisión rusa, Lavrov señaló que los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) “siguen moviendo cada vez más hacia el este la línea a defender”.
“Se ha aproximado de lleno a Ucrania, país al que también quieren arrastrar dentro, aunque todo el mundo entiende que Ucrania no está lista ni hará aportación alguna a la seguridad de la OTAN”, consideró el jefe de la diplomacia de la potencia euroasiática.
Semejante actitud, advirtió Lavrov, terminará por socavar la relación de Occidente con Rusia, y ecordó que desde la caída del Muro de Berlín hubo cinco olas de ampliación de la Alianza Atlántica, a pesar de que se acordó en el marco de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que la seguridad es indivisible y que nadie debería reforzar su propia seguridad a expensas de los demás.
“Hoy enviaremos una interpelación oficial a través del ministerio de Exteriores a nuestros colegas de la OTAN y la OSCE, para que aclaren cómo intentan acatar su obligación de no potenciar la seguridad propia a expensas de los demás; y si no tienen esa intención, que expliquen por qué”, avanzó Lavrov, quien aseguró que su país busca una relación de igualdad y respeto mutuo con Estados Unidos y los demás estados.
“Estamos escarmentados, no queremos que sigan vulnerando a diario nuestra seguridad”, apuntó.
A finales de 2021, la cancillería rusa publicó sus propuestas para EEUU y la OTAN sobre las garantías de seguridad en Europa en las que, en particular, insta a Washington a renunciar recíprocamente al despliegue de armas nucleares fuera del territorio nacional y repatriar las ya emplazadas.
Además, planteó a la Alianza Atlántica que vuelva a las posiciones de 1997, se comprometa a detener la expansión del bloque hacia el este y excluya el ingreso de las naciones de la antigua Unión Soviética, ante todo Ucrania.
La otra parte afirmó en más de una ocasión que considera inaceptable estas demandas y que la OTAN mantendrá una política de puertas abiertas.
Durante la primera quincena de enero, esas propuestas se debatieron en las negociaciones de Rusia con EEUU y la OTAN, así como en una sesión del Consejo Permanente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa en Viena.
Moscú está examinando la respuesta escrita de EEUU y la Organización a su demanda de nuevas garantías de seguridad.
