El 30% de las centrales eléctricas de Ucrania dejaron de alimentar el sistema eléctrico de ese país luego de la última oleada de bombardeos del Ejército ruso, por lo que más de mil ciudades ucranianas quedaron en las tinieblas en medio de la guerra desatada tras la invasión rusa en febrero pasado.
“La situación es actualmente crítica en todo el país, porque nuestras regiones dependen las unas de las otras”, declaró el asesor de la Presidencia de Ucrania, Kirilo Timochenko, a la televisión nacional.
“Actualmente, 1.162 localidades (…) se hallan sin electricidad”, declaró por su parte el vocero de los servicios de situaciones de emergencia, Oleksandr Jorunzhyi.
La última oleada de bombardeos rusos golpeó en las últimas 48 horas varias instalaciones energéticas en el país, provocando cortes de electricidad y de agua, y en Kiev se contabilizaron al menos dos muertos.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció en Twitter que “desde el 10 de octubre, el 30% de las centrales ucranianas han sido destruidas, lo que ha provocado cortes masivos en todo el país”.
El presidente ucraniano no especificó si los últimos ataques fueron realizados con misiles teledirigidos o los polémicos drones “suicidas” de fabricación iraní, en tanto que el Kremlin dijo ignorar si en las agresiones de estos días se utilizaron esos aparatos no tripulados.
“No tenemos tales informaciones”, respondió el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a la pregunta de un periodista sobre si Moscú está usando drones iraníes en Ucrania.
“Se usa tecnología rusa con nombres rusos”, añadió el portavoz, que remitió cualquier otra consulta al respecto al ministerio de Defensa.
