Las imágenes de Lionel Messi cruzando a un jugador rival tras el partido entre Argentina y Países Bajos en el Mundial de Qatar 2022, presenciadas por millones de personas alrededor de todo el mundo, volvieron a poner en foco el origen y la pertinencia de la palabra “bobo”.
“¿Qué mirás, bobo? ¡Andá, andá pa’llá”, le lanzó un ofuscado capitán de la Selección al futbolista neerlandés Wout Weghorst —autor de ambos goles “naranjas” en el partido en el que Argentina los eliminó por penales—, cuando este se le acercaba en la boca del túnel.
Acababa de terminar un partido caliente, en buena medida gracias a una previa que habían atizado tanto el entrenador europeo, Louis van Gaal, que declaró que quería revancha, como algunos de sus jugadores.
La frase con la que Messi se mostró en al desnudo, lejos de su temple apacible, ya fue elevada por la cultura popular a un sitial que será recordado con el paso del tiempo, inmortalizando la frase en remeras, tazas, memes y distintos artefactos para el recuerdo.
Las palabras con las que el capitán argentino se dirigió Weghorst abrieron una discusión sobre el origen y uso del adjetivo calificativo.
Para algunos proviene del término francés “bobo”, la contracción de las palabras “bourgeois bohème” o burgués bohemio. Para la Real Academia Española de la Lengua (RAE), el término es un sinónimo de tonto o quien dice o hace tonterías. Proveniente del latín “balbus”, balbuciente, tartamudo o carente de entendimiento.
Para muchos argentinos, en vez de decir bobo, Messi debió usar una palabra más común para el argentino de a pie: pelotudo, que según la RAE se utiliza como insulto para referirse a una persona “que tiene pocas luces o que obra como si las tuviera”.
Bobo, es una palabra que no uso nunca, o usás boludo o pelotudo para lograr el efecto que tiene la p como muy bien lo explicaba Fontanarrosa. Pero bobo, es casi una caricia al alma, naif
— La Reginense 🍎 (@enanito_relator) December 12, 2022
Sobre el uso de pelotudo en lugar de bobo, los argentinos recordaron al escritor y humorista, también oriundo de Rosario, Roberto Fontanarrosa, y su ponencia sobre las malas palabras en el Congreso de la Lengua Española de 2004.
Qué pena no tener a Fontanarrosa para analizar la efectividad del bobo como insulto. Mi teoría es que bobo es mucho más denigrante que forro o pelotudo, lo bilabial le quita toda la potencia y la bronca, es claramente para alguien que no está a la altura del enunciador.
— Julieta Elffman (@julielffman) December 10, 2022
“No es lo mismo decir que una persona es tonta o sonsa que decir que es un pelotudo […]. El secreto, la fuerza es la letra P. Analicémoslo, anoten las maestras…Está en la letra P… No es lo mismo decir sonso que decir pelotudo”, sostuvo Fontanarrosa en su intervención, que ha sido recordada a propósito del episodio entre Messi y Weghorst.
