Lionel Messi no quedó al margen de los momentos de tensión y enfretamientos físicos y verbales que tuvo el partido con Países Bajos, tanto por la previa -atizada sobre todo por el “staff” de los europeos- como por el trámite del encuentro y el papel que jugó el réferi, el español Antonio Mateu Lahoz, un himbre que sin duda necesita protagonismo.
Tras la clasificación argentina a semifinales de la Copa del Mundo, una cámara del canal TyC Sports se acercó para entrevistarlo y Messi todavía estaba en el túnel del estadio Lusail, donde se cruzó con el futbolista de Países Bajos, Wout Weghorst, al que le lanzó: “Qué mirás bobo, andá para allá”.
Edgar Davids, el asistente del DT Louis van Gaal, también fue blanco de la ira del capitán de la “albiceleste” en una tarde noche cargada de emociones.
Davids es recordado por utilizar unos particulares anteojos cuando era futbolista, militando en Juventus, Ajax y con el seleccionado neerlandés, en el que jugó el Mundial Francia’98.
La situación de conflicto sucedió minutos después de terminado el encuentro, cuando la “Pulga” se acercó al banco “naranja” y se úso cara a cara con Van Gaal y su asistente.
