“Los incumplimientos están llegando”, vaticinó recientemente en una nota editorial la revista The Economist, que apunta que el endurecimiento de la política de la Reserva Federal de EE.UU. ha desplomado las cotizaciones de numerosas compañías estadounidenses y multinacionales. Una subida de las tasas de interés puede ayudar a superar la inflación, pero ¿qué pérdidas pude sufrir la economía?
Según el análisis del medio, el peor dolor se siente cuando las instituciones financieras fallan y hay dos maneras de llegar a ese punto: falta de liquidez e insolvencia.
Es probable que una política monetaria más rígida provoque o revele ambos problemas: el primero de ellos ya es una realidad y ha afectado a los fondos de pensiones británicos.
Además, están en riesgo los fondos de bonos abiertos, que han acumulado activos por valor de 41 billones de dólares a nivel mundial. Se trata de una cuarta parte de todos los activos financieros fuera del sistema bancario.
La turbulencia relacionada se observa también en el mercado de valores, donde las acciones incluidas en el índice estadounidense Wilshire 5000 han perdido 12.000 millones de su capitalización de mercado en lo que va de año.
