El diputado nacional Máximo Kichner pareció buscar una tregua en la dura disputa interna en el oficialista Frente de Todos (FdT) al plantear que “a veces” tienen que “bajar todos un cambio” y sentarse “a discutir” políticas porque, “así como estamos, no vamos bien” de cara a las elecciones del año próximo.
En diálogo con el programa “El Método Rebord”, que se emite por YouTube, el jefe de La Cámpora consideró que “los problemas de la Argentina son muy grandes para una mesa tan chica”, en alusión a la manera en que se toman las decisiones en el gobierno nacional.
“Cuando vos debatís y discutís, no es para cumplir sino para resolver”, cuestionó el legislador. “Creo que tenemos que ampliar y que tiene que haber mucha más discusión”, reclamó, y aclaró que ser parte de esa mesa de conducción no lo seduce: “Es mejor que vaya otro compañero u otra compañera”.
Pese a las fuertes internas en el frente oficialista, Máximo Kirchner buscó bajarle el tono a la confrontación: “A veces tenemos que bajar todos un cambio y sentarnos a discutir”.
Volviendo al tema de las candidaturaas de la coalición para las elecciones del año próximo, señaló que el país “entró en un tobogán del 2015 a la fecha, que no logra salir. Y tenemos que ver cómo lo sacamos adelante. Con qué nombres y con qué apellidos, no lo sé. El que tenga que ser. Pero así como estamos, no vamos bien“.
También remarcó que el presidente Alberto Fernández “sabe muy bien” que durante la pandemia de covid-19, la fuerza que lidera estuvo “al lado” suyo “en todos los lugares que solicitó”. Puso sobre la mesa, también, el papel que cumplió durante la campaña para las últimas PASO. “Nos rompimos para achicar la ventaja en la provincia de Buenos Aires, en todos los lugares”, recordó.
“Militamos como si estuviera gobernando Perón, Evita, Néstor o Cristina. Esa es nuestra concepción. Nunca jugamos para atrás. No sé si todos pueden decir lo mismo en el peronismo. Somos críticos, nos gusta debatir y discutir, pero nunca para atrás”, aseguró.
Reveló, en paralelo, el tenor de las discusiones que mantiene su madre, Cristina Kirchner, con el primer mandatario y otros dirigentes y admitió que la situación a veces “toma un cariz muy complejo”, y apuntó una llamativa particularidad. “Cristina es brava, y encima es mina. Algunos hombres se ponen muy inestables ante eso. Y su carácter, Alberto lo conoce desde hace mucho tiempo. No es que va a desconocer cómo puede ser Cristina en un debate o en una discusión”, expresó.
En una entrevista que se extendió por más de tres horas, y a la que asistió con una campera de Racing con el número 15, insistió en que “son duras las discusiones” y sugirió que “ser mujer” no es bien visto por “una parte del sistema político. Lo veo en cómo trataban a mi viejo y a ella. No es que me lo puede contar alguien. Uno lo ve”, explicó.
