Unas 30 personas resultaron con heridas de distinto tipo durante los festejos del plantel de la Selección Argentina por la obtención de la Copa del Mundo en medio de una multitud estimada en casi cinco millones de personas que colapsaron calles y autopistas de la Ciudad.
“La mayoría de los heridos fueron derivados a hospitales de la Ciudad como el Fernández, Ramos Mejía, Rivadavia, Durand y Argerich, todos politraumatizados, pero ninguno grave”, aseguró Alberto Crescenti, titular del SAME, en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas.
Por las redes pudieron verse escenas de riesgo de hinchas subidos a semáforos, luminarias y marquesinas, incluso a dos que se tiraron desde un puente sobre el micro descapotable de la Selección, uno cayendo adentro y otro afuera.
Este incidente habría motivado que las fuerzas de seguridad decidieran interrumpir abruptamente la caravana para evitar otros episodios similares ya que todavía quedaba un largo tramo por recorrer.
De hecho, la caravana tenía previsto llegar al Obelisco, pero ante la marea humana que le impedía avanzar, el ómnibus trasladó a los jugadores hasta el Parque Roca y desde allí abordaron varios helicópteros de la Policía Federal para regresar al predio de la AFA, en Ezeiza.
El funcionario porteño señaló que “muchos se golpearon al caerse de algún techo o una columna de alumbrado, otros sufrieron crisis convulsivas o lipotimias”, en este último caso por la elevada temperatura, que alcanzó los 30 grados.
Más allá de los heridos, hubo distintos incidentes en varios puntos de la Ciudad, especialmente el robo de neumáticos, y daños a semáforos y columnas de iluminación. También, en la traza del Metrobus, sobre la avenida 9 de Julio, los simpatizantes rompieron techos y otros elementos de las paradas.
También hubo daños en las puertas de ingreso al Obelisco ya que varios simpatizantes rompieron los candados y luego subieron las escaleras para llegar a lo más alto del monumento, que además quedó tapado de graffitis en su base.
