El exministro de Economía, Martín Guzmán, decidió que se quedará en Argentina, donde sigue bien de cerca el nexo con la política, por ahora sin intenciones de pensar en candidaturas pero centrado en asesoramientos técnicos a diferentes dirigentes.
Según supo Página/12, el pupilo del Nobel Joseph Stiglitz pasa sus días alternando acciones entre La Plata y la Capital, en el barrio de Belgrano, y mantiene charlas con intendentes y gobernadores del PJ con los que había tenido mucho vínculo durante los tiempos de su gestión.
El exministro tiene ambiciones políticas que, “a priori”, no están vinculadas a la posibilidad de trabajar por nuevos cargos, sobre todo porque es reciente su salida del poder y fue un hecho más que traumático para el Frente de Todos. En algún momento se especuló con que podía irse a vivir en el exterior, pero fuentes de las intendencias que aún lo frecuentan relatan que “sólo viajará afuera a dar clases”.
Guzmán es profesor en la Universidad de La Plata y en la de Columbia, en Estados Unidos, y tuvo propuestas para trabajar en el exterior que rechazó con la intención de seguir vinculado al país. En paralelo, sobre su figura están los mitos de ofrecimientos falsos, como posibilidades de trabajo en organismos internacionales como el Banco Mundial.
