El cubano-estadounidense Mauricio Claver-Carone fue echado de su cargo como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BDI).
El lunes pasado, el board del BID recibió el informe final de la investigación sobre el escándalo ético que provocó la caída de Claver-Caroner.
El jueves, votó a favor de echarlo por unanimidad. Estados Unidos jugó un papel decisivo al acompañar –y apuntalar– ese consenso, que terminó en una inusual muestra de unidad para una región que parece dividida en casi todo lo demás. La decisión final quedó en manos de la Asamblea de Gobernadores, que se descuenta desplazará al jefe del BID.
