Entre las tantas pequeñas historias que engloba la gran historia del partido entre Argentina y Países Bajos de este viernes por los cuartos de final del Mundial de Qatar 2022 está una “última venganza” que Pablo Aimar, integrante del cuerpo técnico “albiceleste” puede regalarle a su amigo Juan Román Riquelme.
El director técnico neerlandés, Louis van Gaal, es el primer archirrival que tuvo Riquelme en su carrera deportiva. En 2002, el entrenador arribó al Barcelona, justo cuando Román fue comprado luego de haber ganado con Boca Juniors dos Copas Libertadores y una Intercontinental con baile al Real Madrid incluido.
Para esa época, Riquelme había dejado como segundo crack a Aimar, que pintaba para ser el mejor futbolista de esa generación cuando se había consagrado campeón del mundo Juvenil en 1997, entre los talentos argentinos que salían al exterior.
“Niño mimado” de Carlos Bianchi en el “Xeneize” y de José Pekerman en las Juveniles, Riquelme tuvo pocas oportunidades con Marcelo Bielsa en la Selección. Y justo cayó bajo las órdenes de un Van Gaal que era un modelo a seguir para el “Loco”. No era una buena noticia.
Y así fue: llegó como estrella pero poco a poco tuvo cada vez menos lugar el el equipo “culé”. Cuando lo recibió, Van Gaal le aclaró que él no lo había pedido como refuerzo y que su pase había sido un gusto de la dirigencia. Y le espetó: “Estos videos son todos de usted. Es el mejor jugador del mundo cuando tiene la pelota, cuando no la tiene jugamos con uno menos”.
Ese fue el hilo conductor de la tormentosa relación. En la estricta táctica de Van Gaal, Riquelme tenía que ser “wing” izquierdo y correr por la banda a la hora de recuperar el balón. El propio Román reveló lo sucedido luego de que una vez desobedeciera las órdenes y se tirara a jugar por el centro del campo siendo la figura del equipo: “Yo estaba contento, pero al otro día en el entrenamiento me dijo: ‘Usted es un desordenado, todos dicen que jugó un partidazo pero yo a usted le dije que tenía que jugar de puntero izquierdo'”. Así, jugó cada vez menos minutos hasta que tuvo que irse del Barcelona.
Ahora, Aimar, ladero de otro “Pekerman boy” como Lionel Scaloni, puede servirle a su amigo Riquelme un plato con veinte años de enfriamiento: Van Gaal ya anunció que, a sus 71 años, se retirará de la dirección técnica cuando termine la participación de la “Naranja Mecánica” en Qatar. ¿Qué mejor regalo para Román que su amigo sea el que le ponga punto final al trayecto del primer gran villano de su carrera?
