La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) remarco que no considera a China como su adversario y está dispuesta a mantener relaciones normales con la segunda potencia mundial al igual que sus estados miembros individuales, a pesar de la alianza que el gigante asiático mantiene con Rusia, el país en torno al cual la OTAN se ha reforzado y aumentado en cantidad de miembros en el último año.
“No consideramos a China como un adversario”, enfatizó este martes el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien agregó que “a todos” los países miembros les “interesa comprometernos con China y eso es exactamente lo que hace la OTAN. Nos involucramos al nivel inicial del personal. Nos relacionamos regularmente con funcionarios chinos”.
El jefe del grupo liderado por EEUU y ahora acérrimamente enfrentado con Rusia por su intervención en Ucrania señaló que el mensaje principal durante sus reuniones con funcionarios chinos fue que la alianza y sus estados miembros están listos para comprometerse con el cada vez más consolidado gobierno de Xi Jinping.
No obstante, el documento también denuncia que China se esfuerza por subvertir el orden internacional basado en reglas, incluso en los dominios espacial, cibernético y marítimo, mientras que la seguridad de la OTAN es el objetivo de sus operaciones híbridas y cibernéticas “maliciosas”.
Stoltenberg dijo que a China le interesa tener límites verificables sobre los arsenales nucleares y, por lo tanto, también debería estar dispuesto a participar más en el control de armas, incluido el establecimiento de límites en la cantidad de ojivas nucleares, difundió la agencia de noticias Sputnik.
El concepto estratégico actual de la OTAN adoptado en la cumbre de 2022 del bloque en Madrid refiere que las “ambiciones y políticas coercitivas” declaradas por China desafían los intereses, la seguridad y los valores de la alianza.
