Hace 30 años terminaba de manera trágica con la muerte de 86 personas -varios niños incluidos- el asedio de 51 días por parte de las fuerzas del orden del gobierno de Estados Unidos a la sede de una pequeña comunidad religiosa en Texas hace 30 años.
El incidente fue el mayor enfrentamiento entre estadounidenses desde la guerra de Secesión en el siglo XIX.
El principal protagonista de esta terrible historia fue Vernon Howell, quien se había rebautizado como David Koresh y era el líder de la congregación que el mundo estaba a punto de conocer como la secta de los davidianos, investigada por compraventa y modificación de armas ilegales.
