Tras los fuertes cruces públicos y la alta temperatura que tomó la interna dentro del PRO en las últimas semanas, los máximos referentes de ese espacio opositor se reunieron este martes en un hotel del centro porteño para limar asperezas.
Parafraseando a la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien el viernes pasado reapareció públicamente y adelantó que iba a “hacer lo que tenga que hacer” para que el oficialismo pueda ofrecer un proyecto atractivo para las próximas elecciones, Mauricio Macri sostuvo antes de ingresar a la reunión del PRO que iba a ejercer “el rol que tenga que ejercer”, sin definir si iba como otro precandidato más o para aportar su experiencia como expresidente.
A la salida del encuentro, el diputado nacional Cristian Ritondo anunció que los precandidatos presidenciales del PRO son el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; la titular del partido, Patricia Bullrich; y la diputada nacional María Eugenia Vidal. Al respecto de una posible candidatura del expresidente Macri, Ritondo advirtió que “nunca manifestó que quiere ser candidato” y agregó: “Eso es algo que definirá él”.
El principal objetivo del desayuno PRO fue suavizar las diferencias -al menos en público- entre Patricia Bullrich y Rodríguez Larreta.
La semana pasada, la exministra de Seguridad macrista le pidió al alcalde de la Ciudad que “no mandara soldaditos” a cruzarla por los medios -su jefe de Gabinete, Felipe Miguel, la había tildado de “funcional al kirchnerismo“-. Y antes se había filtrado un video en el que Bullrich amenazaba con “romperle la cara” al funcionario porteño.
