Llegan noticias. Y son buenas. Oficialismo y oposición parecen haber habilitado una mesa de diálogo incipiente donde más se la necesita: en el mercado financiero.
Sabido es que ayer se jugaba una verdadera prueba de fuego para el ministro Sergio Massa. No tanto por el monto de los vencimientos en pesos sino por la tensa expectativa que se había formado en las orillas del mercado de deuda en moneda local.
De fondo, la pregunta de los inversores es siempre la misma: el stock de reservas netas, la curva de vencimientos, la probabilidad de un canje y el recorrido tasa-dólar.
Aunque está claro que, en clave temporal, todo se condensa en esa especie de enorme “muro” que separará a un gobierno del otro. ¿Qué impacto podrá tener la aproximación a la fecha de las elecciones?
La previa a la jornada de ayer había registrado algunos desarmes de posiciones y hasta un Banco Central que repitió su performance de junio y regresó a la plaza para comprar títulos y así mantener los precios, un trabajo coordinado.
