Gerardo Zamora, el gobernador kirchnerista de Santiago del Estero de extracción radical, volvió a imponerse en su provincia en unas elecciones municipales donde su frente ganó en 25 de los 26 municipios en los que se eligieron intendentes y concejales.
Aliado incondicional del gobierno nacional del Frente de Todos desde hace tiempo, cuando asumió su primer mandato en 2005 y gobernaba Néstor Kirchner, Zamora se convirtió en el hombre fuerte de la política santiagueña por ese alineamiento, desplazando a los históricos caciques del peronismo.
Ya en su cuarto mandato alternado, consolidó su poder junto a su esposa, Claudia Ledesma Abdala de Zamora (que gobernó entre 2013 y 2017), la actual presidenta provisional del Senado, lo que la ubica segunda en la línea de sucesión presidencial después de Cristina Kirchner.
Las elecciones municipales contaron con más del 70% de asistencia y, con el 98% de las mesas escrutadas en la ciudad Capital, anoche Norma Fuentes obtenía el triunfo con el 49,55% de los votos; segunda se ubicó Natalia Neme, radical y candidata de Juntos por el Cambio (JxC), con el 30,84%.
En La Banda, donde el zamorismo pretendía dar el golpe contra el delfín de Sergio Massa, no pudo llevarse el triunfo. Roger Nediani, hombre del tigrense y actual intendente, se adjudicó el triunfo con el 38,37% de los sufragios contra Llamil Abdala, el candidato de Zamora, que logró el 32,43%.
Zamora y su esposa se pusieron la campaña al hombro y ratificaron su hegemonía. En tanto, el macrismo presentó candidatos en todas las ciudades pero centró la atención en la Capital provincial, adonde acudieron en el último mes el jujeño Gerardo Morales y los porteños Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau para apoyar a sus candidatos.
