La clausura de la semana del 75º aniversario de la creación del Instituto Browniano y los 40 años de la inauguración de Casa Amarilla fueron motivo para que el gobierno de la República de El Salvador en la persona de su embajador, Eduardo José Cardoza Mata, entregara la bandera de su país, que habrá de acompañar a otros banderas ligadas a la vida del almirante Brown y sus colaboradores en ese lugar.
Presidió la ceremonia el presidente del Instituto Nacional Browniano, almirante VGM Daniel A. Martin, a quien acompañaban el Jefe del Estado Mayor de la Armada, almirante Julio H. Guardia; el presidente de la Academia Browniana, Dr. Miguel Ángel De Marco; los embajadores de Bolivia, Costa Rica, Eslovenia, Finlandia, Guatemala, Haití, Honduras, Japón, Méjico, Panamá, Rumania y Rusia; en representación del ministerio de RREE, el embajador Alberto Trueba y la Directora de América Central, Silvia Cerrato; miembros de Academias e Institutos Nacionales; directores de museos; descendientes del almirante Brown; cadetes de la gendarmería de El Salvador que estudian en nuestro país y del Liceo Naval y numeroso público. Después de entonarse los himnos nacionales de ambos países, el almirante Martin clausuró la semana dedicada al celebrar ambos aniversarios y destacó el significado de extender la difusión de la figura de Brown y sus colaboradores más allá de nuestras fronteras, acto este que reafirma esa convicción al recibir la bandera de El Salvador.
En nombre de la Academia Browniana hizo uso de la palabra Roberto L. Elissalde, quien ponderó la rapidez con que se desarrolló el trámite para concretar este encuentro, destacando no sólo la labor de la Embajada, sino el apoyo de los funcionarios de la Cancillería y especialmente de la presidente de la Academia Salvadoreña de la Historia Dra. María Eugenia López Mejía Velázquez y su consejo para futuras actividades culturales.
La Dra. López Mejía Velázquez se contactó a través de la pantalla y destacó el especial interés que tenía esa reunión para adentrar en el estudio de un pasado terrestre y marítimo, especialmente porque la bandera salvadoreña fue inspirada en la de Buenos Aires que con los corsarios navegó por esos mares.
Acto seguido, el embajador Cardoza Mata hizo entrega de la bandera y pronunció unas palabras, donde además de agradecer el honor de iniciar la serie de países que hacen esa donación, comprometió sus mayores esfuerzos para concretar entre instituciones análogas de ambos países convenios culturales, que patrocinado por el Instituto y ambas academias, a no dudarlo darán excelentes resultados.
Finalmente se firmó el acta de donación y el embajador Cardoza Mata y la Dra. López Mejía Velázquez recibieron un diploma de Visitantes Distinguidos. La reunión finalizó con un vino de honor en el que se brindó por la ventura personal de los presentes y la unión permanente de ambos países.
No fue menor la sorpresa que causó en los presentes la circunstancia que el Dr. Pedro Escalante Arce, miembro de las Academias salvadoreñas de la Historia que presidió y de la que hoy es tesorero y numerario de la de la Lengua; hace muchos años fue condiscípulo en el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe en Madrid del Dr. Miguel Ángel De Marco, presidente de la Academia Browniana; y este acto de algún modo los volvía a reunir.