El lunes próxima será la primera jornada del Silicon Valley Bank (SVB), en el top 20 de los bancos más importantes de Estados Unidos, bajo control de las autoridades del estado de California luego de que el viernes en Wall Street suspendieran la operación de sus acciones, que se habían desplomado 60% por el temor a que la entidad no pudiera devolverle el dinero a los ahorristas que buscaban sacarlo ante los temores de iliquidez.
La debacle de este banco californiano especializado en el sector tecnológico, que tenía negocios principalmente con fondos que invierten en empresas que no cotizan en bolsa, fue provocada por el talón de Aquiles del sector tecnológico: la incesante suba de tasas de interés en Estados Unidos para frenar la inflación, que genera que los inversores se vuelquen a los negocios financieros y dejen de lado el apoyo a empresas tecnológicas.
Diversos fondos comunes de inversión recomendaron retirar sus activos de SVB, tras verse forzado a vender parte de su cartera a pérdida, lo cual encendió las alarmas en el sector financiero global por un posible efecto sistémico.
Por su parte, la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, afirmó que su departamento está monitoreando “algunos” bancos por los problemas en SVB, en una comparecencia ante el Comité de Medios y Arbitrios.
El derrumbe se extendió a la cotización de los principales bancos mundiales encaminándolos a la peor semana desde 2020 y se produjo luego de que SVB le anticipara a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) unas pérdidas de US$ 1.800 millones en el primer trimestre y una colocación acelerada de acciones de US$ 1.750 millones para sanear su posición de capital tras haber registrado fuertes pérdidas en su portfolio de inversiones, precisaron las agencias Bloomberg y DPA.
Dicha cartera consistía principalmente de bonos del Tesoro estadounidense cuyos valores cayeron desde las subas de tasas de interés que dispuso la Reserva Federal (FED).
A corto plazo, los clientes del SVB podrán retirar hasta 250.000 dólares. Los clientes con más dinero en el banco deberán contactarse con la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC), a cargo de la intervención del banco que provocó la caída las principales bolsas del planeta en el final de la semana.
En plena corrida, el CEO de SVB intentó el jueves frenar la corrida pidiendo calma a los clientes e inversores a través de una conferencia telefónica de 10 minutos, según informó una fuente familiarizada con la situación a Bloomberg.
Recuerdos de Goldman Sachs
Las autoridades regulatorias desde el crack de 2008 se focalizaron en asegurar la estabilidad de los grandes bancos forzándolos, por ejemplo, a tener mayores encajes, lo cual llevó a la desatención de las entidades más pequeñas, algunas de las cuales apostaron en plataformas tecnológicas o criptomonedas como Slivergate.
Michael Barr, vicepresidente de supervisión de la FED reconoció esta postura e indicó que las instituciones más grandes también están expuestas a estos riesgos pero dicha exposición “tiende a ser una muy pequeña parte de sus hojas de balance”.
Del mismo modo, analistas de Morgan Stanley descartaron un riesgo sistémico y recordaron que hay grandes diferencias entre los grandes bancos con una mayor liquidez y carteras diversificadas, y otros como Slivergate y SVB, especializadas en determinados perfiles de clientes con mayor riesgo.
Mike Mayo, director en Wells Fargo advirtió de que “SVS es una clara advertencia del riesgo financiero por fuera de los grandes bancos”.
“Lo que vimos con este banco de medianas dimensiones incluye, por extensión, al capital privado, y el universo fintech”, afirmó Mayo.
