El Gobierno porteño habilitó un número de teléfono para que los comerciantes denuncien a d delegados del sindicato de Camioneros que realicen “controles ilegales de precios” de las mercaderías que salen de los centros de distribución de los supermercados.
“Frente a cualquier situación que reciban como un hostigamiento, una amenaza o una dificultad para poder ejercer sus derechos, cuentan con el 911 para ponerse en contacto con la Ciudad”, anunció este lunes el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, junto al nuevo secretario de Asuntos Públicos, Waldo Wolff.
Miguel dijo que aquellos que se comuniquen tendrán a su disposición a la Policía de la Ciudad para que “se haga presente en los comercios y restablezca el imperio de la ley”.
“Una vez más, el Gobierno nacional pretende imponer su voluntad por la fuerza y sobre todo por fuera de la ley. Como no logran bajar los precios y la inflación, convocan a sindicalistas, a piqueteros para que amedrenten a los trabajadores y comerciantes para que no suban los precios”, manifestó el funcionario de Horacio Rodríguez Larreta.
En ese sentido, el funcionario dijo que el control de precios “nunca funcionó en la Argentina” y definió la medida como la implementación de una “fuerza paraestatal para amedrentar y hostigar a los comerciantes”.
En rigor, desde noviembre pasado una quincena de sindicatos -incluidos los liderados por Hugo y Pablo Moyano, “monitorean” los precios en sus cadenas de suministros. Lo que pretende el ministro de Economía, Sergio Massa, ahora es avanzar en llevar esos controlar para conseguir su objetivo de bajar el “sendero inflaciaro” debajo al 3% mensual en abrl.
El jefe de Gobierno porteño fue rotundo: “El gobierno nacional manda al sindicato de Camioneros y a militantes de Barrios de Pie a patotear centros de distribución para ‘controlar precios’. Una decisión ilegal, que no sirve para nada y que es lo opuesto a lo que necesitamos los argentinos”.
