El gobierno nacional tiene casi listo un decreto de necesidad y urgencia para avanzar en la reconversión de unos 200.000 planes sociales en fuentes formales de trabajo.
De acuerdo al borrador al que tuvo acceso Ámbito, los titulares de programas sociales y de empleo nacionales vigentes que sean contratados por un empleador y que cumplan con la capacitación y los cursos de formación que se establezcan (dependiendo del tipo de empleo) podrán seguir percibiendo los beneficios y prestaciones que otorgan dichos programas por 1 año y el empleador completará el resto para llegar al salario de convenio.
El programa “Puente al Empleo” se establecería por DNU para darle mayor seguridad jurídica a la medida. De acuerdo al decreto, el trabajador mantiene de manera temporal por un año la estabilidad del plan social, y cumplido ese plazo debe decidir si mantiene el plan u opta por el trabajo formal con obra social, ART y todos los beneficios que implica la cobertura legal del mercado laboral (indemnización futura).
Los empleadores también tendrán beneficios. Por un año el Estado Nacional se hace cargo de parte del salario (la suma de dinero que corresponde al plan que se mantiene). El programa “Puente al Empleo” apunta así a incorporar 200 mil trabajadores de la economía social.
