Los mozos del restaurante “Marcelo”, en Puerto Madero, saben que el secretario general de la Unión Ferroviaria no toma otra cosa.
Todas las noches, cerca de las 22, el sindicalista José Pedraza se acomoda en una mesa del sector fumadores del concurrido restaurant “Marcelo”. Quienes lo atienden saben la marca del champagne que toma, la temperatura y el orígen: no acepta otro que no sea francés.
Los gustos caros de Pedraza no vienen acompañados de un desarrollo de sus modales. Un importante funcionario nacional se sorprendió recientemente cuando el líder ferroviario casi se molestó en un ágape, a la hora de las canapés, cuando pretendieron servirle un cava argentino. “Yo tomo francés”, rechazó al mozo, ante la atónita mirada de los demás invitados.
