El allanamiento por parte del FBI de la residencia de Mar-a-Lago del expresidente de EEUU Donald Trump ha generado gran controversia entre los estadounidenses, haciendo que disminuya la confianza pública en el organismo.
Así lo revela una encuesta realizada por Rasmussen Reports entre el 15 y el 16 de agosto a un total de 1.000 probables electores, es decir, personas registradas en los padrones electorales y que habían manifestado su intención de ejercer su voto.
De acuerdo con el sondeo, el 44% de los participantes declaró que el registro de la mansión de Trump hizo que confiaran menos en el FBI, mientras que tan solo el 29 % afirmó que lo ocurrido reforzó su confianza. A su vez, el 23% de los probables votantes indicó que el allanamiento no cambió su nivel de confianza en el organismo.
La aprobación de las acciones por parte del FBI varía considerablemente dependiendo de la ideología política de los encestados. Así, la mitad de los demócratas señalaron que la redada en la propiedad del exmandatario les dio más confianza en el FBI, pero el 70% de los republicanos expresaron todo lo contrario.
A la pregunta de si están de acuerdo con la afirmación del asesor del Trump, Roger Stone, quien en noviembre del año pasado tachó al FBI de “la Gestapo personal de Joe Biden”, el 53% de los estadounidenses contestó de manera positiva, frente al 46% de diciembre. Entretanto, un 36% se mostró en desacuerdo con la declaración de Stone.
El pasado 8 de agosto, el FBI allanó la mansión de Trump y durante el registro incautaron once juegos de documentos clasificados. En total fueron más de veinte cajas, carpetas con fotos, materiales sensibles del Gobierno y al menos una nota escrita a mano.
Los reportes iniciales apuntaban a que la inspección formó parte de una investigación sobre el manejo de documentos presidenciales altamente clasificados, pero según información revelada por Politico, el expresidente podría haber despertado el interés del FBI por una posible violación de la Ley de Espionaje.
