El control del Congreso de Estados Unidos seguía este jueves -dos días después de las elecciones de medio término- en suspenso, ya que oficialista Partido Demócrata logró frenar el triunfo aplastante de los republicanos que pronosticaban los sondeos ante el descontento general con los resultados económicos de la primera mitad de la gestión del presidente Joe Biden.
En la noticia más alentadora para el jefe de la Casa Blanca, cuyo margen de maniobra dependerá del control del Capitolio, el demócrata John Fetterman ganó una banca de senador por el estado de Pensilvania que estaba en manos de un republicano y que era clave para las esperanzas del oficialismo de mantener su mayoría en el Senado. Actualmente, ambos partidos se reparten 50 escaños cada uno y gracias al desempate de la vicepresidenta Kamala Harris, el Gobierno tiene control de ese cuerpo.
Con el escrutinio aún desarrollándose en algunos estados, los republicanos lograban una mínima ventaja en el Senado al controlar 49 bancas sobre 48 del oficialismo, aunque la composición final se resolverá con las bancas de Nevada, Arizona y Georgia.
En Nevada, el republicano Adam Laxalt lidera el conteo contra la senadora demócrata Catherine Cortez Masto. Sería la 50° banca opositora. Pero en Arizona el senador demócrata Mark Kelly de Arizona se acercaba a su reelección por delante del republicano Blake Masters con una ventaja de 95.000 votos cuando quedan por contar unos 600.000 sufragios. De confirmarse esa victoria, el Senado quedaría 50-49 para el Partido Republicano.
El último y definitivo escaño está en juego en Georgia. En este último estado ya está definido que habrá un balotaje en diciembre porque ninguno de los aspirantes alcanzó el 50% de los votos. Así que el suspenso por el clave control del Senado se dirimirá en dos meses.
Cámara de Representantes
El partido conservador opositor sumaba 209 bancas en la Cámara Baja, contra 191 de los demócratas, pero aún estaba lejos de las 218 que hacen la mayoría de la cámara, según proyecciones de CNN y otros medios estadounidenses.
Los republicanos necesitan ganar 9 escaños más para llegar a la mayoría que le permitiría controlar la Cámara y lideran 11 de los recuentos que todavía restan definirse. De confirmarse los resultados, la oposición se quedaría con el control de la Cámara baja.
Los demócratas lideran el conteo de votos para otras 24 bancas todavía indefinidas. El oficialismo necesitaría un giro inesperado en el escrutinio para ganar 27 escaños más y llegar a la mayoría propia.
En los comicios también se disputaban las gobernaciones de 36 de los 50 estados, en los que los demócratas también se anotaron varias victorias, incluyendo en Wisconsin, Michigan y Pennsylvania, estados que fueron clave para el triunfo de Biden sobre el expresidente republicano Donald Trump en las presidenciales de 2020.
Sin embargo, los republicanos mantuvieron el control de las gobernaciones de Florida, Texas y Georgia, otros estados que suelen decidir la elección presidencial y que hace dos años habían ido para Biden, aunque por escaso margen.
