La vicepresidenta Cristina Kirchner dio luz verde a una movilización masiva en su apoyo a medida que avanzan las causas judiciales en su contra. La marcha no tiene fecha pero sería después de que haga su alegato en el juicio oral en la causa Vialidad.
La idea se empezó a gestar en el núcleo duro desde que se iniciaron las audiencias de acusación del fiscal Diego Luciani hace tres semanas, y ya hubo reuniones de organizaciones políticas que responden a la “jefa”, con La Cámpora a la cabeza de las conversaciones y la logística.
Este lunes está previsto que la fiscalía pida una condena con pena de prisión para las dos veces expresidenta, que está acusada de liderar una asociación ilícita y defraudar al Estado por el direccionamiento de obra pública a Lázaro Báez, amigo de la familia y socio comercial de ella y su marido, según Luciani.
El fiscal trabajó tres años con un equipo de seis personas para sostener las pruebas que expuso durante las ocho jornadas, con especial dedicación, alimentada por la personalidad del fiscal, para hacer efectistas y televisivas sus presentaciones.
