Un tercer depósito de la base de almacenamiento de combustibles de Matanzas, en el oeste de Cuba, se incendió y colapsó este lunes en el lugar donde los bomberos llevan dos días batallando con un gigantesco incendio que dejó un saldo de al menos un muerto, 24 heridos y 16 desaparecidos, informó el gobernador de la provincia, Mario Sabines.
“El tercer tanque también colapsó luego de que del segundo se vertiera el combustible y comprometiera aún más la situación en horas de la madrugada”, informó Sabines a la televisión estatal.
El siniestro de grandes proporciones comenzó el viernes cuando un relámpago cayó sobre un tanque de la planta almacenadora de combustibles en la que hay ocho enormes depósitos.
El primer tanque contenía 26.000 metros cúbicos de crudo, alrededor del 50% de su capacidad máxima.
Durante la madrugada del sábado este gran cilindro con una tapa cóncava colapsó y el fuego se extendió a un segundo depósito que contenía 52.000 metros cúbicos de fuel oil, el que se vino abajo en la medianoche del domingo.
Ante el riesgo, “las fuerzas que laboraban en el lugar habían sido evacuadas el domingo por la noche”, dijo el gobierno provincial de Matanzas.
Según el último parte médico, difundido antes del último incidente, el saldo era de un muerto, mientras que 24 personas continúan hospitalizadas, cinco de ellas en estado crítico.
Las 16 personas reportadas como desaparecidas son “bomberos que estaban en la zona más cercana” al incendio, informaron las autoridades. El cuerpo del bombero Juan Carlos Santana, de 60 años, localizado el sábado, fue sepultado el domingo con honores en su natal poblado de Rodas, en la vecina provincia de Cienfuegos.
Familiares de los desparecidos se reunieron con el presidente Miguel Díaz-Canel en un céntrico hotel de Matanzas, donde son asistidos por médicos y psicólogos en su angustiante espera.
En un telegrama enviado a nombre del papa Francisco por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, el Pontífice aseguró que sigue “de cerca” las noticias que llegan sobre el “desafortunado accidente”.
“El papa Francisco asegura su cercanía espiritual al pueblo cubano y a todas las familias de los afectados; y reza al Señor para que les otorgue fortaleza en este momento de dolor y sostenga los trabajos de extinción y búsqueda”, escribió en la misiva enviada al presidente de la conferencia episcopal de Cuba, monseñor Emilio Aranguren Echeverría.
