Cuatro altos funcionarios del Mossad han dado un paso al costado en los últimos siete meses, supuestamente por desacuerdos con el nuevo director.
El comandante (anónimo) de la división de Operaciones Especiales de la agencia de espionaje israelí, el Mossad, renunció por desacuerdos con el director, según informaron este domingo los medios locales.
El comandante, identificado por la inicial B., se convirtió en el cuarto funcionario de alto rango en dejar la Agencia en menos de un año, desde que David Barnea se convirtió en director en junio de 2021.
Según un informe de Channel 13 News, B. renunció después de mantener una reunión con el jefe de Operaciones en la que supuestamente este le dijo a él y a otros funcionarios que se habían convertido en una “carga para la organización”.
Barnea habría querido encarar cambios importantes en la forma en que funciona el departamento encabezado por B. debido a las dificultades para operar agentes israelíes en el extranjero, pero éste no había implementado los cambios necesarios, según lo solicitado.
Después de esa reunión, el adjunto del comandante y varios otros agentes también renunciaron y B. ya fue reemplazado.
Barnea, quien se unió al Mossad en 1996, ha sido descrito como una “máquina de matar amante de los artilugios” y, según los informes, ha tratado de llevar al Mossad de vuelta a un código de silencio absoluto, amenazando a los agentes actuales y anteriores que hablan con los medios sobre las operaciones del servicio.
Después de ser nombrado director por el exprimer ministro Benjamín Netanyahu en junio, Barnea afirmó que Irán se encuentra en “lo más alto de la lista” de retos de seguridad de Israel ya que sostiene que Teherán seguirá “trabajando para concretar su visión nuclear” independientemente de que sea alcanzado o no un nuevo acuerdo internacional.
