En ocasión de la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989, así como por la implosión subsiguiente de los países socialistas, se produjo una conferencia en el Ateneo de Caracas y entre sus disertantes se encontraban el economista Héctor Silva Michelena y los filósofos Eduardo Vásquez y Juan Nuño.
El primero manifestó la inconsistencia de la economía política marxista, en tanto que su propuesta fundamental, la teoría del valor trabajo (teoría de la explotación) no se aplicaba para establecer el presupuesto anual (o quinquenal) en la antigua Unión Soviética. Esta inconsistencia dejaba a la teoría marxista en una total indefensión.
Le siguió el profesor Vásquez, quien, apoyado en el memorable libro “El cero y el infinito” de Arthur Koestler, explicaba el totalitarismo soviético y añadía ejemplos parecidos en otros países socialistas.
Cerraba las exposiciones Nuño, quien narró que el totalitarismo le era funcional al marxismo por cuanto su cuerpo teórico era la lucha de clases y esta era excluyente de otras clases con relación al poder socialista establecido. Todo ello explicaba por qué en el socialismo no podía haber democracia, cuyo fundamento es el diálogo y los consensos. De allí la oposición del occidente democrático a este sistema autoritario. Sin embargo, al final de su conferencia el profesor Nuño soltó una frase enigmática: “A pesar de todo lo descrito sobre el socialismo y que es comprobable, volverán, ¡Seguro que volverán!”.
La audiencia inició un murmullo y varios brazos se alzaron para hacer una primera y única pregunta: “Profesor Nuño, a pesar de lo descrito por usted, ¿cómo es que el socialismo va a volver?”
Nuño contestó: “Bien, hasta aquí hemos hablado de hechos racionales, contrastables, el asunto es que el marxismo es como diría Elíade, una teología atea, una teoría de la salvación, en fin: una religión un asunto de fe más que una teoría racional. Veamos: Pueblo elegido = proletariado; Pecado original = alienación; Redención = revolución; Paraíso terrenal = sociedad sin clases; Iglesia = partido comunista; Evangelio = materialismo dialéctico”.
Sólo añadiría, que el socialismo del siglo XXI volvió, tal y como pronosticó Nuño, pero vestido de populismo de izquierda. Feliz Navidad.
* Licenciado en Sociología por la Universidad Central de Caracas; presidente de la Unión de Venezolanos en la Argentina (UVENAR) y miembro correspondiente por Venezuela de la Academia Argentina de la Historia.
