Julio Villalonga: cuando muere un amigo muere una porción del mundo

Fecha:

Compartir

Estos días son algo extraños. Desolados. Borrascosos. Varios sentimientos confusos asoman. No tengo que aclararlo: nos dejó Julio Villalonga.

Para mí fue alguien más que el director y editor de “Gaceta Mercantil”, fue un compañero y un pensador interesante. Llevo varios años escribiendo ensayos, artículos académicos y algo de literatura. Sin embargo Julio, en su generosidad, me abrió otras puertas: las del periodismo gráfico, de opinión. Me dio voz.

Lo conocí en el 2019, me publicó en aquel entonces una nota. Se interesó en mis textos. Me aconsejó que no me metiera en el “barro de la política”. Veía en mi otra veta. Me sugirió que me dedicara al ensayo filosófico. “Analistas de la realidad hay muchos -me decía- en cambio, de lo que vos escribís no”. Como expresarlo, me inició a cierto periodismo cultural, reflexivo si se quiere, tenía esa apertura, quería una mirada así en su medio. Para mí fue un antes y un después.

En esos tiempos nos encontrábamos en el café “El Coleccionista”, aquel que está en frente de la Feria de libros de Parque Rivadavia. Yo iba más temprano y aparecía con un ejemplar usado. Le interesaban mis raras adquisiciones. Conversábamos largo rato sobre el tema. Pensé que mi escritura estaba madura, pero para mi sorpresa descubrí que aún me faltaba. Me enseñó muchas cosas, me hizo valiosas sugerencias gramaticales que hoy incluyo con éxito. Me asombraba que supiera de filosofía, de arte y de cultura general. Se notaba en sus ricas observaciones. En aquellas charlas abríamos nuevas líneas de pensamiento. Era más que un cronista de la realidad, era un crítico de la misma, era lo que yo llamo un verdadero intelectual.

Te voy a extrañar Julio. No quiero caer en el lugar común de decirte que “nos volveremos a encontrar por algún mítico café”. No lo sé. Diría mejor que no lo creo. Pero lo que sí sé es que vas camino a los misterios antes que yo. Te fuiste a donde algún día iremos todos y ese será el acontecimiento más radical de nuestra existencia. Jean-Paul Sartre creía que somos la suma de todo lo que hemos hecho, experimentado, amado, odiado, somos el resultado de nuestras vivencias. Somos seres en constante construcción. Vos, en cambio, ya llegaste; pusiste sello a la pasión de vivir; te hiciste un nombre. Nosotros todavía tenemos esa deuda.

Me consuela pensar que no estar es una manera de estar. El vacío sordo es asimismo una clase de presencia. El recuerdo termina siendo el auténtico cementerio. Porque amar también es tener memoria.

Querido amigo Julio no pudiste triunfar sobre la cruel enfermedad, pero venciste al tiempo. Tu obra quedará en mí como el mármol. Esperanos, seguro llegaremos tarde o temprano a donde estés. Cuando muere un ser querido muere además una porción del mundo. Ya nada seguirá siendo igual. Tenemos la angustia de lo perdido, aun la serenidad de lo ganado.

Me parece que jamás aplicaron mejor las palabras de Ernest Hemingway cuando escribió: “Nadie es una isla, completa en sí misma; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la masa. Si el mar se lleva un terrón, toda Europa queda disminuida, tanto como si fuera un promontorio, o la casa señorial de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; y, por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti”.

Compartir

Últimas noticias

Suscribite a Gaceta

Relacionadas
Ver Más

Gabriel Boric o las peripecias de los hijos de la transición chilena

La derrota del texto constitucional en el referéndum chileno selló el fin del gobierno de Gabriel Boric tal como fue inicialmente concebido. Al mismo tiempo, la agenda que debe gestionar –economía y seguridad– resulta incómoda para la izquierda y ajena a la del estallido de 2019. Esto explica varios cambios internos en el gobierno, obligado a la incorporación de sectores más moderados.

Julio Villalonga. In Memoriam

El análisis periodístico era en él una constante. Su argumentación quedaba atada a las formas de una dialéctica rapidizada por un pensamiento fluyente y siempre fundamentado en hechos de la realidad y en lecturas maduradas, de tal guisa que lo ideológico nunca era una interferencia en su conversación.

Muerte de Julio Villalonga: “Se fue un maestro y un amigo”

El director y alma mater de Gaceta Mercantil falleció este domingo 14 luego de una maldita enfermedad que lo fue doblegando a lo largo de ocho meses.

Una posible metafísica del poder

El hilo que divide el bien del mal es muy delgado. El poder nos habilita a ejercerlo, pero la manera de hacerlo es la clave para no ser devorados por él, lo cual la ética puede servir como escudo.