Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) derivadas de los combustibles fósiles aumentarán una cifra récord este año, alertó un informe difundido en la conferencia de las partes (COP27) sobre cambio climático, que se celebra en Egipto.
La emisiones de CO2 de origen fósil “aumentarán un 1% respecto a 2021, para alcanzar 36.600 millones de toneladas, un poco por encima de los niveles de 2019, antes del Covid-19”, asegura el informe de Global Carbon Project difundido en la cumbre climática.
La comunidad internacional en su conjunto no ha honrado su promesa de reducir las emisiones de CO2, a pesar de que según los climatólogos, es la condición esencial para que el mundo no supere los 1,5 ºC de temperatura media con respecto a la era industrial.
Solo una treintena de países actualizaron sus objetivos de recortar sus emisiones antes de llegar a la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, aunque era un compromiso mutuo pactado hace un año.
Las pérdidas
Colombia reveló el jueves último su estimación de pérdidas y daños anuales a causa del clima: 4.300 millones de dólares. Sin embargo, en plena crisis energética, las finanzas dominan las conversaciones en la COP27.
En Sharm el Sheij se abrió además otra delicada discusión: cómo actualizar la cifra de 100.000 millones de dólares anuales que los países ricos se habían comprometido a entregar a los pobres, básicamente para mitigar sus emisiones de gases y adaptarse a la nueva realidad. Esa cifra fue prometida en 2009, para 2020. Dos años después, solo se cumplió parcialmente.
El principal emisor de CO2 del planeta, China, guarda una cauta posición, a caballo entre su alianza con el grupo de países en vías de desarrollo (G77) y su condición de segunda economía del planeta.
El presidente Xi Jinping no acudió a la COP27. Las relaciones con Estados Unidos -segundo país más contaminante del mundo- son muy frías, pero Xi y Biden se reunirán durante la cumbre del G20 la próxima semana.
Mientras tanto, los países en vías de desarrollo reclaman en Sharm el Sheij la aprobación de un fondo de “pérdidas y daños” por el cambio climático.
El asunto fue finalmente incluido en la agenda de la conferencia, que se cierra el 18 de noviembre. Pero oficialmente los países de la COP aún tienen dos años para seguir negociando.
