En plena clausura del XX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), el expresidente Hu Jintao, que estaba sentado al lado del actual mandatario, Xi Jinping, fue obligado a retirarse por el personal de seguridad y el tenso momento quedó registrado por las cámaras del Gran Salón del Pueblo de Pekín.
En las imágenes se puede ver al líder chino observando cómo levantaban del asiento a su predecesor, quien al comienzo opuso resistencia pero finalmente accedió a abandonar el recinto tras interpelarlo.
Al levantarse, Hu mantuvo un breve intercambio con el actual líder chino, que le respondió sin mirarlo mientras que el resto de los asistentes no parecían inmutarse. Aún no hubo ninguna explicación oficial por lo sucedido.
El episodio se produjo minutos antes de la votación unánime de unos 2.300 delegados del PCCh para incluir el “rol central” de Xi en los estatutos del partido.
Xi Jinping, de 69 años, será confirmado este domingo como secretario general del partido, antesala de su reelección en 2023 como presidente del gigante asiatico.
En su discurso de apertura del cónclave, el mandatario disparó sin filtro contra su antecesor: “Había dentro del partido una falta de entendimiento claro, falta de medidas efectivas y una tendencia a la debilidad. La burocracia, el hedonismo y la extravagancia persistía en muchos lugares y departamentos”, afirmó.
“Atrévanse a luchar, atrévanse a ganar, agachen la cabeza y trabajen duro, estén determinados a seguir avanzando”, reclamó Xi frente a los delegados reunidos en la capital china.
Los cerca de 97 millones de miembros del partido deberán “defender el rol central del camarada Xi Jinping en el seno del Comité Central del Partido y del Partido en su conjunto”, según una resolución adoptada de forma unánime, poco antes del cierre de su congreso en Beijing.
En 2018 se suprimió el límite constitucional de dos mandatos, lo que permite a Xi, de 69 años, una nueva reelección.
El XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China desde su creación en 1921 se llevó a cabo en un momento de desaceleración económica por los repetidos confinamientos anticovid y a tensiones diplomáticas con Occidente.
Durante una semana los delegados eligieron a los alrededor de 200 miembros del nuevo Comité Central, una especie de parlamento interno del partido, cuya nueva composición fue publicada por la agencia oficial Xinhua y entre los altos responsables que no continuarán en su cargo está el primer ministro Li Keqiang.
El número tres, Li Zhanshu, el viceprimer ministro Han Zheng y Wang Yang, el presidente de la Conferencia Consultiva Política del pueblo -una asamblea sin poder de decisión- también se despiden de sus funciones.
Según cálculos de AFP, el nuevo Comité Central fue remodelado en un 65% con respecto al anterior de 2017.
El congreso condujo a una profunda remodelación del Comité Permanente del Buró Político, un órgano actualmente de siete miembros que supone la máxima instancia del poder en China. Su composición se conocerá también mañana y los analistas anticipan que estará compuesto por nombres leales a Xi.
Desde su llegada al poder a finales de 2012, Xi fue acumulando poder en la segunda potencia mundial y fortaleció la autoridad del régimen.
Jefe del partido, jefe de Estado, comandante supremo de las Fuerzas Armadas, abogó por una continuidad política durante un discurso de tono triunfal en la apertura del Congreso.
La estrategia “cero covid” debe también continuar a pesar de las negativas consecuencias económicas y el creciente cansancio por los confinamientos y las restricciones, señaló.
El congreso acordó hoy, por otra parte, “incluir en la constitución del Partido (…) su resuelta oposición y la disuasión a los separatistas que buscan la ‘independencia de Taiwán'”.
