El presidente de Bolivia, Luis Arce, cambió el alto mando militar del país y solicitó a las nuevas autoridades apego a la Constitución, en medio de la ola de protestas que sacude el departamento de Santa Cruz y una situación social que calificó como “amenaza de un golpe de Estado como el ocurrido en 2019”.
“El lugar de las Fuerzas Armadas está en el seno de su pueblo y su obligación es defender al Gobierno legítimamente elegido en las urnas y apegarse a la Constitución”, dijo Arce en el acto de posesión que se realizó en la Casa Grande del Pueblo, sede de la presidencia del Estado, recogió la agencia estatal Télam según informó la agencia boliviana de noticias ABI.
El cambio se produce en medio del conflicto suscitado en el oriental departamento de Santa Cruz, que este martes vive su decimoprimera jornada de paro, en demanda de que el censo nacional se realice en 2023 y no en 2024, como decidió el Gobierno con la promulgación del Decreto Supremo 4760.
