La Biblioteca Ambulante Feminista, que otorga préstamos a organizaciones e instituciones sociales, feministas y LGBT+, empezó a funcionar en medio de la pandemia y no para de crecer. “Soy docente de artes plásticas, trabajaba en museos y me quedé sin trabajo”, cuenta su fundadora, Guadalupe Odiard, de 34 años.
“Tuve un embarazo complicado, muy crudo, internada con mi bebé en hospitales públicos y cuando estuve en el CECAC 14 me conecté con una profe de esferodinamia para personas gestantes. Se formó un grupo de Whatsapp en el área de obstetricia, con clases vía zoom, y en ese contexto encontré este espacio, que fue el apañe de compañeras que estábamos en la misma situación, con necesidad de acompañamiento y sororidad. Cuando salimos de la internación, que fue con momentos muy oscuros para mí, aunque sostenida por ellas, tuve la necesidad de devolver los favores recibidos. Pensé en donar a las residentes los libros que tenía sobre embarazo, feminismo y teoría de género y se me ocurrió armar una biblioteca para que circulen entre varias instituciones y personas”.
En aquel 2020 tan intenso, “todavía no estudiaba bibliotecología y le encontré el gusto a la tarea, se fueron sumando compañeras como Susana Gamarra, quien puso al proyecto de pie para que caminara. También Clarisa López y Daniela Ruggeri, que asesoran. Inventariamos, sellamos, reseñamos alumbrando las páginas con la linterna del celular, mientras dormía el bebé por las noches. Con el tiempo, la biblio empezó a moverse en el mundo real, aunque todavía no tenemos un espacio físico. Quiero agradecer también la ayuda de Coca Trillini, Tati Español, Eri Jensen, Ediciones Precarias, Biblioteca Popular Ciudad Jardín y Biblioteca Feminaria”.
La falta de infraestructura no inhibió el desarrollo de la biblioteca que realiza préstamos colectivos en merenderos, comedores, organizaciones para la mujer, todas las formas, tamaños, colores e ideologías “que se te ocurran. Pusimos en juego propuestas para que el material circulara desde otro lugar.
Surgió el taller de fanzines con perspectiva de género, con material que fui juntando en distintos eventos específicos, por ejemplo, cuando las metaleras armaban recitales con bandas y ferias. Lo que hacemos es explorarlos y enseñar un par de técnicas para que cualquiera pueda publicar uno”.
Guadalupe trabajó muchos años como docente en distintos niveles del sistema educativo, es egresada del Profesorado en Artes Plásticas orientación Grabado y Arte Impreso, de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Plata. Y, actualmente estudia para bibliotecaria, cuida una niña, y realiza ilustraciones y encuadernaciones, como medios de vida.
