Claudio Tapia, a un Mundial de convertirse en “Don Chiqui”

La Justicia decidió que el presidente de la AFA se quede con la Liga Profesional hasta marzo de 2024 y ahora controla todo lo que sucede en la organización del fútbol argentino. Historias paralelas: ¿finales parecidos?

El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, finalmente ganó la guerra que libraba hace más de seis años por el poder del fútbol argentino. Con mucho trabajo en uno de los ámbitos más difíciles de la Argentina -el de la dirigencia futbolera- fue limando el poder de Marcelo Tinelli y la caída del otrora “hombre éxito” de la TV y San Lorenzo encumbró a quien inició su camino a la Casa Madre, hace décadas, como un simple barrendero.

La victoria final se la dio la Justicia, quien decidió que Tapia seguirá a cargo de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) hasta la finalización del mandato de Tinelli, que no seguirá ejerciendo el cargo de titular de esa entidad y que se extendía hasta marzo de 2024.

A partir de esta resolución quedó sin efecto la anterior por la cual se había puesto a Tapia como interventor de la LPF por un período de 90 días, con el mandato de convocar a elecciones en ese plazo.

Esa decisión judicial había llegado luego de que -ante la salida de Tinelli- se establecieran elecciones con Cristian Malaspina (presidente de Argentinos Juniors) a la cabeza de una lista única, algo que fue rechazado en los tribunales.

La resolución adoptada por el Juzgado Civil 99 extendió el plazo en el que la AFA tendrá que garantizar el funcionamiento de la Liga hasta el tercer mes de 2024, y de esta manera Tapia detentará el control de todo el fútbol argentino terminando con ese “doble comando” tan cuestionado en distintos ámbitos y que había surgido de aquel tristemente célebre 38-38 en diciembre de 2015, cuando un voto “fantasma” entre 75 dirigentes sumió a la AFA en la mayor vergüenza institucional de su larga saga de papelones.

Medio año después de ese oprobioso -e ilegal- empate electoral entre Tinelli -que representaba la corriente por la profesionalización de la dirigencia deportiva- y Luis Segura -que había heredado del difunto Julio Grondona el tradicional manejo “amateur” del poder del fútbol-, la FIFA intervino la AFA y nombró a la famosa Comisión Normalizadora.

Esa junta tuvo al empresario Armando Pérez como jefe, quien llegaba con excelentes cartas de presentación con el gerenciamiento de Belgrano de Córdoba y cuajó perfecto con el inicio de la presidencia de Mauricio Macri en el país y su siempre latente deseo de autorizar la conversión de los clubes en sociedades anónimas.

Los dirigentes formados en el “grondonismo” comenzaron a agruparse en torno a Tapia que, con el apoyo de su cuñado exsuegro, Hugo Moyano -presidente de Independiente y de quien, evidentemente, aprendió el arte de negociar en otro mundo tan áspero como el del sindicalismo- fue cosechando cada día más aliados.

“Chiqui” fue elegido presidente de la AFA en 2017 con un fuerte apoyo de los clubes del Ascenso y los menos poderosos, mientras que los de Primera formaron la Liga Profesional para negociar los derechos de TV del “fútbol grande”, con Tinelli al frente de las instituciones más poderosas.

Tapia fue paciente, soportó el “doble comando”, pensó en el “todo pasa” del mítico anillo de Grondona y se apoyó en la Selección Argentina. Acompañó a los futbolistas cuando más arreciaban las críticas. Se apuró a echar al “Patón” Edgardo Bauza como DT y le salió muy mal la apuesta de Jorge Sampaoli en Rusia 2018.

Pero Tinelli se disparaba tiros en los pies con la organización del torneo local y se manejaba sin seguir los viejos códigos que 30 años de “grondonismo” habían instalado en la dirigencia del fútbol. Y entonces Tapia apostó todo el capital que le quedaba a un pleno con Lionel Scaloni como DT “albiceleste”. Y acertó.

Así como en la década del ’80 lo hiciera Grondona, que defendió a capa y espada a Carlos Bilardo antes de México’86, incluso frente al pedido del entonces presidente Raúl Alfonsín para echar al “Narigón”, Tapia bancó a muerte a “su” entrenador. Y como la bandera de “perdón Bilardo” postvuelta olímpica en el estadio Azteca mostró el acierto de Grondona, que con el mejor futbolista del mundo en su Selección comenzó a ganar espacios dentro de la FIFA, el “Chiqui” se puede animar ahora a soñar con algo grande.

Qatar 2022 está a la vuelta de la esquina. Y la camiseta número 10 la va a llevar el que para muchos es -todavía- el mejor futbolista del mundo, Lionel Messi, que está contento luego de ganar la Copa América 2021, su primer título con la Selección Mayor y el primero para las vitrinas de la AFA desde 1993. Con todas las decisiones del fútbol local en su puño y el éxito deportivo que se le negaba a la Argentina, quedarse con la Copa del Mundo le daría a Tapia una excelente rampa de lanzamiento a nivel internacional.

Igual que Grondona, no maneja casi nada de inglés. Igual que Grondona, hizo toda la escalera dirigencial hasta el trono de la AFA desde el ascenso (Arsenal uno; Barracas Central el otro). Scaloni y Messi son los Bilardo y Maradona de 1986. El Tapia de ahora cultiva el personalismo absoluto para decidir el destino y los movimientos del fútbol argentino como lo hacía Grondona, a quien primero sus detractores, y luego sus adláteres, lo asemejaron al personaje de “El Padrino” de la historia de la mafia llevada al cine por Francis Ford Coppola.

El apodo de “Don Julio” le caía como anillo -el del “todo pasa”- al dedo a quien surgió de una ferretería de Sarandí y llegó a manejar las finanzas de la FIFA. Si Messi lleva a la Selección a la gloria eterna, ¿se viene “El Padrino II” del fútbol argentino? 

Últimas noticias

Suscribite a Gaceta

Relacionadas

Ver Más

River le ganó 1-0 a Unión para escaparse en la punta del campeonato

"Nacho" Fernández marcó el único gol del encuentro en el Monumental. El martes debuta en Bolivia por la Copa Libertadores.

Tras el “No” del “Tata” Martino, danza de nombres para ser DT de Boca

Mientras tanto, el sábado ante Barracas Central por la novena fecha de la Liga Profesional de Fútbol el equipo será dirigido por Mariano Herrón en forma interina.

Hugo Ibarra dejó de ser el DT de Boca: ¿Llega “Tata” Martino?

Tras una reunión con Riquelme, el "Negro" salió eyectado del banco de suplentes a una semana del debut "xeneize" en la Copa Libertadores.

Copa Argentina. Boca le ganó 2-1 a Olimpo para darle aire a Ibarra

La continuidad del DT "xeneize" estaba en duda si perdía en el debut de este torneo. Sandez y Benedetto -de penal- marcaron los goles del ganador.