Será Atucha III en la localidad bonaerense de Lima y tendrá un reactor de 1.200 megavatios eléctricos (Mwe).
Argentina y China firmaron hoy el contrato para la construcción de la cuarta central nuclear en nuestro país, que se llamará Atucha III y se construirá en el Complejo Nuclear Atucha de la localidad bonaerense de Lima.
El vínculo fue firmado por la energética estatal Nucleoeléctrica Argentina y la Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC), que construirán un reactor de 1.200 megavatios eléctricos (Mwe) como parte del Plan de Acción de Nucleoeléctrica Argentina, aprobado por el Poder Ejecutivo Nacional el 23 de junio del año pasado, y supone una inversión superior a los US$ 8.000 millones.
Este convenio es parte del plan de China de consolidar su influencia económica y política mundial a través de inversiones en países en vías de desarrollo, visto como una amenaza por los países del G7 —que incluye a EEUU, las potencias europeas y Japón— a su preponderancia. Proyecta el financiamiento por cuatro billones de dólares en autovías, ferrocarriles, puertos marítimos y aéreos, gasoductos y oleoductos, y desarrollo tecnológico, con el objetivo de potenciar el comercio y posicionarse geopolíticamente.
Es conocida como “la nueva Ruta de la Seda”, en referencia a la red de caminos comerciales que unían en la Edad Media al imperio oriental con los reinos de Occidente, y también como “el Plan Marshall chino”, por la vinculación con el apoyo económico que dio EEUU para la reconstrucción de los países del oeste de Europa después de la Segunda Guerra Mundial.
El evento de la firma por Atucha III se realizó de manera virtual por las restricciones sanitarias vigentes y, junto con las autoridades de ambas compañías, estuvieron presentes el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, el embajador chino en la Argentina, Zou Xiaoli, su par argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, y el subsecretario de Energía Eléctrica de la Nación, Federico Basualdo.
El contrato EPC (ingeniería, compras y construcción, por sus siglas en inglés) prevé la provisión de la ingeniería, construcción, adquisición, puesta en marcha y entrega de una central del tipo HPR-1000, que utilizará uranio enriquecido como combustible y agua liviana como refrigerante y moderador.
El presidente de Nucleoeléctrica, José Luis Antúnez, remarcó la importancia de avanzar en acciones concretas “para que podamos abastecer la demanda eléctrica de la Argentina con energía de base, limpia, segura y sustentable, y combatir los efectos del cambio climático que afecta al planeta”.
Atucha III tendrá una potencia bruta de 1.200 MWe y una vida útil inicial de 60 años, y permitirá ampliar las capacidades nucleares nacionales gracias a la transferencia de tecnología para la fabricación de elementos combustibles.
De acuerdo con los cronogramas previstos, las obras de construcción comenzarán a fines del corriente año y requerirán la creación de más de 7.000 empleos y una integración aproximada del 40% de proveedores nacionales.
“Todos sabemos que sin energía no tenemos desarrollo ni futuro posible, por lo que es para mí un enorme placer acompañar esta firma”, destacó por su parte Kicillof.
A la firma del contrato EPC le seguirá el cumplimiento de todas las condiciones precedentes estipuladas en el mismo, entre las que destacan las correspondientes autorizaciones de las autoridades competentes de ambos países, así como los acuerdos financieros y de transferencia de tecnología.
La construcción de una nueva central nuclear permitirá sostener la diversificación de la matriz energética y asegurar el suministro de energía confiable, segura y limpia.
A su vez, el sostenimiento de la energía nuclear como fuente de generación contribuirá con el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por la Argentina en materia climática.
