Al menos 62 personas murieron como consecuencia de los violentos sismos registrados en Japón durante el primer día de 2024. Además, cinco personas fallecieron este martes tras una colisión entre un avión de la aerolínea Japan Airlines y una aeronave de la Guardia Costera de Japón en una pista del aeropuerto internacional de Tokio Haneda, según información difundida por la televisión pública japonesa NHK.
El 1° de enero, sismo principal -de magnitud 7,5- golpeó en la península de Noto, en la isla principal de Honshu y se estima que el número de fallecimientos podría ir creciendo con el correr de las horas, ya que hay muchas personas atrapadas. Además, en las siguientes 24 horas hubo al menos 40 réplicas de, como mínimo, magnitud 4.
En cuanto al accidente aéreo, el Departamento de Policía Metropolitana confirmó la muerte de cinco de las seis personas a bordo del avión de los guardacostas japoneses, mientras el capitán resultó gravemente herido.
En tanto, los 367 pasajeros y 12 tripulantes del vuelo de Japan Airlines fueron evacuados del avión, en cuya tripulación había ocho niños, precisó la agencia de noticias japonesa Kyodo.
Según el Departamento de Bomberos de Tokio, se confirmó que al menos 17 miembros de la tripulación y pasajeros resultaron heridos, indicó NHK.
En imágenes tomadas a las 17.47 locales (5.47 en Argentina) se podía ver al avión de Japan Airlines rodando por la pista antes de que una gran explosión dejara una estela de llamas tras la aeronave, que se detuvo un poco más adelante.
Según varios medios locales, fue este avión de pasajeros JAL 5016, un Airbus A50-900 procedente del aeropuerto de Shin-Chitose, cerca de Sapporo, en el norte de Japón, el que colisionó con un avión de los guardacostas japoneses.
La agencia Kyodo, que cita al servicio de bomberos de Tokio, reportó que la presunta colisión también provocó un incendio del avión de la Guardia Costera que iba a trasladar artículos de primera necesidad a Niigata con vistas a su reparto en las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,5 que tuvo lugar la víspera en la península de Noto, en la costa oeste de Japón, informó la agencia Sputnik.
