Aniversario patrio de Chile: su destino y prosperidad continúan indisolubles a la Argentina

Fecha:

Por Bárbara Figueroa

La primera definición de nuestro país en lengua española es un bello poema escrito por Alonso de Ercilla y Zuñiga, ¨La Araucana¨. Allí describe a sus habitantes y costumbres. “Chile provincia y señalada. En la región Antártica famosa, de remotas naciones respetada. Por fuerte, principal y poderosa. La gente que produce es tan granada, tan soberbia, gallarda y belicosa, Que no ha sido por rey jamás regida. Ni a extranjero
dominio sometida
”.

Su curvilínea y zigzagueante geografía, rica en matices, ha generado una heterogeneidad cultural en donde conviven pueblos originarios, inmigración europea y latinoamericana, allí donde terminan las Américas, en el fin del mundo. De esta ubicación nace la primera de las teorías en torno al origen de su nombre. Chili significa confín del mundo en idioma quechua, y así se habría denominado a este largo y angosto territorio al constituirse como el límite austral del imperio Inca. Otra parte de la literatura histórica sostiene que el nombre procede del canto de un trile, ave nativa que emite un sonido similar a tchille. A pesar de la numerosa existencia de otras versiones, no sería sino hasta 1824 cuando por decreto del entonces Director Supremo, Ramón Freire, que Chile se llama oficialmente así.

Los albores de nuestra vida independiente se remontan a 1810, cuando el rey Fernando VII es capturado y mantenido en cautiverio por las fuerzas napoleónicas. Ante esto, el martes 18 de septiembre de 1810 los vecinos de Santiago son convocados a un cabildo abierto, donde se proclama el nacimiento de la Primera Junta de Gobierno. Si bien su finalidad principal fue el establecimiento de un gobierno provisorio mientras el rey siguiera en cautiverio, estos primeros ejercicios de administración autónoma darían el punta pie inicial hacia el proceso de los idearios republicanos por la emancipación. Sin embargo, si bien es ésta la fecha que los chilenos conmemoramos todos los años, la consolidación de nuestra independencia no sólo fue posterior, sino que además merece el reconocimiento de la solidaridad trasandina en dichos esfuerzos.

Bárbara Figueroa
Embajadora Bárbara Figueroa

No fue sino luego de un período de cruentas batallas contra las fuerzas coloniales que la independencia definitiva llegó el 5 de abril de 1818, en la región chilena conocida como los Cerrillos del Maipo. El enfrentamiento armado se dio en el contexto de la campaña libertadora encabezada por el General San Martín y apoyada por Bernardo O’Higgins -herido en batalla-, resultando en una victoria decisiva para el Ejército de los Andes. La historia recuerda que tras la victoria ambos generales se abrazan con marcado
entusiasmo: “¡Gloria al salvador de Chile!” exclama O’Higgins; a lo que San Martín le responde: “Chile no olvidará jamás el nombre del ilustre inválido que el día de hoy se presentó al campo de batalla en ese estado”. Así, y a modo de agradecimiento por la liberación de Chile, un cabildo abierto designó a San Martín como Director Supremo.

Sin embargo, el general argentino rechazó la oferta, proponiendo el cargo a su compañero de armas, O’Higgins. Es de esta forma que la liberación política de Chile tiene por fecha oficial el 12 de febrero de 1818, mediante la proclamación y jura del Acta de Independencia de Chile. En claro sentimiento de deuda con el pueblo argentino es que O’Higgins escribe en aquella época que: “Después de haber sido restaurado el hermoso reino de Chile por las armas de las Provincias Unidas del Río de la Plata, bajo las órdenes del general San Martín, y elevado como he sido por la voluntad de mi pueblo, a la suprema dirección del Estado, es mi deber anunciar al mundo un nuevo asilo en estos países a la industria, a la amistad y a los ciudadanos de todas las naciones del globo. La sabiduría y recursos de la Nación Argentina limítrofe, decidida por nuestra emancipación, dan lugar a un porvenir próspero y feliz en estas regiones“.

La hermandad histórica entre Chile y Argentina proviene de aquellos gloriosos días. Antes que separarnos, la cordillera que atraviesa ambas naciones se levanta como símbolo histórico de los obstáculos que pudimos superar mediante la solidaridad latinoamericana. Hasta el día de hoy esta columna vertebral se constituye como lugar de encuentro y objeto de múltiples proyectos de colaboración, irguiéndonos hacia un futuro
promisorio y por el bien de ambos pueblos. En este mes de septiembre dedicado las celebraciones patrias, Chile no olvida que, mientras levantamos las copas a nuestra salud, el destino y prosperidad de ambas naciones continúa indisoluble.

Embajadora de Chile en Argentina

Compartir

Últimas noticias

Suscribite a Gaceta

Relacionadas
Ver Más

¿Por qué Giorgia?

Hace cuatro años obtuvo solamente el 4% de los votos. Razones para un crecimiento que la llevó a ser la primera premier mujer de Italia.

¿Qué gusto tiene la sal?

Las dos semanas precedentes han sido intensas en varias comarcas del Oeste argentino donde hubo mineros y otros sectores que se pintaron la cara para salirle al cruce a la Ley de Humedales, una legislación que siempre se especuló que cuando saltara al debate traería corridas y chispas. 

Figuritas, neumáticos y dólares

Da la impresión de que el navío oficialista marcha a la deriva. Cada uno de sus integrantes se encarga de tomar decisiones —unas veces importantes y otras intrascendentes— sin consultar a nadie y sin razonar como correspondería, acerca de sus inevitables consecuencias.

Reflexiones sobre la “Pax Atómica”

El temor en el siglo XXI de una catástrofe nuclear no se compara con lo tensa que fue la centuria anterior. Los peligros que conlleva eso.