La Cámara de Senadores aprobó este miércoles, con 45 votos a favor, 17 negativos y una abstención, el proyecto de ley sobre el Consenso Fiscal que la semana pasada recibió el dictamen favorable de la comisión de Presupuesto y Hacienda tras haber sido consensuado entre el Gobierno nacional y casi todas las provincias, a excepción de San Luis y La Pampa, sumado a la Ciudad de Buenos Aires.
En su regreso a la actividad después del receso de julio, la Cámara alta regresó a la actividad con esta iniciativa contando con los respaldos de los distritos oficialistas pero también de otros administrados por la oposición como Jujuy, Corrientes, Mendoza, Córdoba, Neuquén, Misiones y Rio Negro.
El Estado nacional y las provincias firmantes asumieron compromisos para “mejorar la gestión de los organismos recaudadores compartiendo la información existente sobre los y las contribuyentes”, se informó oficialmente, “con la finalidad de lograr la reducción de la evasión y reducir las prácticas de elusión impositiva, a la vez que posibiliten alcanzar los objetivos en materia fiscal”.
En concreto, “el Estado nacional y las provincias firmantes asumen compromisos tendientes a mejorar la gestión de los organismos recaudadores compartiendo la información existente sobre los y las contribuyentes”, informó la cámara alta. Esto, “con la finalidad de lograr la reducción de la evasión y reducir las prácticas de elusión impositiva, a la vez que posibiliten alcanzar los objetivos en materia fiscal”.
Otro objetivo de la norma es plantear una estrategia para habibilitar nuevas fuentes de financiamiento en pesos argentinos, evitando los créditos en dólares.
Además, “se determina que los recursos provenientes del endeudamiento no sean utilizados para financiar gastos corrientes, salvo excepciones”, añade el texto legal.
Los cambios se propusieron luego de que la Administración de Alberto Fernández acordara con el Fondo Monetario Internacional (FMI) una reducción del enorme déficit fiscal que acumula el país.
Hace pocos días el presidente de la comisión, Ricardo Guerra (FdT-La Rioja), había expresado que la iniciativa no tenía “nada que se contradiga con los compromisos asumidos con el FMI”. Por su parte, el senador opositor Ernesto Zimmermann reclamó que el compromiso con el Fondo no sea “solo de un ajuste que tengan que llevar las provincias sino que se pueda compartir el esfuerzo con el Estado nacional”.
José Mayans, legislador formoseño del FdT, expresó por su parte que “este pacto, que tiene repeticiones de pactos anteriores, habla de la materia tributaria, de endeudamiento responsable, de responsabilidad fiscal, de compromiso en materia judicial y de los comprimidos asumidos por Nación y los compromisos mutuos”.
El senador opositor Alfredo Cornejo (UCR-Mendoza) remarcó sus discrepancias: “Votar a favor, solo porque lo han firmado quienes gobiernan, a mí no me satisface, confío en ellos pero votar a favor significa que se pueda seguir aumentando la presión impositiva. Es por eso que pido permiso para abstenerme”.
“Voy a votar en contra porque este consenso fiscal constituye un retroceso considerable. Esta es una herramienta valiosa pero en otro contexto. Subiendo impuestos no vamos a solucionar ninguno de los problemas de la economía”, señaló Beatriz Ávila, quien representa a la provincia de Tucumán.
