El vocero presidencial, Manuel Adorni, describió a la Argentina como “un paciente en terapia intensiva a punto de morirse”, en su primera conferencia de prensa luego del paquete de medidas de ajuste anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, que eleva el dólar oficial a 800 pesos, lo que implica una devaluación del 54% del peso con respecto a esa cotización de la divisa estadounidense.
El funcionario sostuvo que las medidas anunciadas “eran inevitables para evitar una catástrofe”, y afirmó que el objetivo es “el equilibrio de las cuentas públicas”. Según Adorni, el Gobierno de Alberto Fernández “no ha dejado un paciente con dolor de muelas, ha dejado un paciente en terapia intensiva a punto de morirse. Lo que vimos ayer fue el puntapié para el plan de reformas estructurales que tenemos pensado para los próximos años”.
Adorni consideró que “los acreedores privados y los bancos no creen en Argentina”, y aseguró que el Banco Central “no va a financiar un solo peso del Tesoro”.
