Prometió hacer lo posible para mejorar la distribución del ingreso pero eso no dependerá solo de él: el acuerdo con el FMI marcará los dos próximos años de su Gobierno.
Alberto Fernández convirtió el 38 aniversario del regreso de Argentina a la democracia en una celebración multitudinaria en respaldo de su Gobierno a dos años de su asunción como jefe de Estado.
Acompañado por su vicepresidenta, Cristina Kirchner, y los exmandatarios de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, y de Uruguay, José Mujica, Fernández agradeció la presencia de referentes de los derechos humanos y de miles de peronistas en la Plaza de Mayo y se comprometió a mejorar el maltrecho poder adquisitivo de los argentinos en la segunda mitad de su mandato.
“Decenas de miles de argentinos que entregaron su vida fueron desaparecidos, torturados. Por la memoria de todos ellos, cuidemos nuestra democracia, defendámosla a capa y espada”, dijo en los primeros minutos de su discurso sobre un escenario montado frente a la Casa Rosada.
Antes de él, Mujica, Lula y CFK habían subrayado también la importancia de cuidar la democracia en un continente donde la mitad de su población se muestra desencantada con este sistema político.
Sin la presencia de la oposición, que criticó el costo del acto público, los Fernández arremetieron contra la gestión del expresidente Mauricio Macri, contra los medios de comunicación y contra la Justicia por lo que consideran una persecución judicial contra Lula y la vicepresidenta.
“Estoy con vos, Cristina, porque sé de tu inocencia y honestidad”, dijo el presidente a su segunda después de haber manifestado su apoyo a Lula de cara a las futuras elecciones de Brasil.

