Volvió una noche, 40 años después

Fecha:

Compartir

¿Qué se puede hacer en cuatro décadas? A ver: Estudiar, trabajar, progresar, fracasar, tener hijos, nietos. Y envejecer, básicamente, excepto Walt Disney, Matusalén, y las pastillas Elon Musk, vamos camino al matadero. Miralo a Berlusconi, tuneado al micrón, alargó el rollo sexual pero al fin crepó. Pero son todos ejemplos de chicos poderosos, si no los envenenan o los tumba la genética, el cinismo de querer y poder es un gran vitalizador.

Los normalitos tenemos otros fondos y apariencias. ¿Cuarenta años es la pregunta? ¿En cualquier lugar o en la Argentina? No es lo mismo ser un caniche toy  faldero que un perrito cimarrón.

Para los sobrevivientes adultos, el 30 de octubre de 1983 sigue siendo un flash de aquellos. Como la caída de las Torres Gemelas o el gol de Maradona a los ingleses. Sabés dónde estabas, con quien y qué dijiste. Todos queríamos ese momento, que se fuera la milicada. O porque los sufriste y lograste zafar ,o porque  los amabas y te pagaron con otra frustración argentina.

Éramos tan jóvenes, a pesar de las agruras y teníamos tanto por delante. En el Cine Club Buenos Ayres, en el alto de la esquina de Corrientes y Ayacucho armábamos cine-debates. Neorrealismo italiano, Bergman, Costa Gavras, pelis de la casa. Tras la pasada del corto “Malvinas dos años después”, una artesanía en super 8, un abogado cincuentón se levantó de la silla de pino y junco. “Era un pibe cuando llegó Onganía, siento que se me fue la vida”. A menudo recuerdo ese texto. Cambiando años y nombres, somos millones los autopercibimos estafados en la amada patria.

No sólo nosotros éramos unos pibes, también lo era la gorda guía telefónica de nóveles políticos, sindicalistas y empresarios que después pelecharon, y cómo, ante nuestros ojos. Aquel país venía aporreado, intuíamos que algo estaba cambiando en el mundo, pero la celosía no dejaba imaginar el rosario de amputaciones sin anestesia que vendrían.

Tal como Raúl Alfonsín en su carrera electoral al cielo democrático, la nueva retroexcacadora multifunción Sergio Massa recita ahora el preámbulo de la Constitución Nacional, un bello texto de la historiografía argentina que nos vendió el espejo de país opulento. Diferencias al azar: hace 40 pirulos había nafta, costaba hablar por teléfono negro y fijo, no conocíamos las palabras “hiperinflación” o “corralito”. Dólar sí. Ya era nuestro anhelo, cuando la plata dulce de Martínez de Hoz. Eso no cambió ni cambiaría.

Por razones de buen gusto, como decía Enrique Pinti, ahorremos lo que pasó en estos 14.600 días. Y la long list de culpables, porque terminábamos a las patadas.

Es increíble lo que me pasó anoche: Dormía, cuando tipo 3 AM, alguien me toca la frente. Era Daniel Bosque, joven y ochentista, que venía a preguntarme un par de cosas. Para llegar -me explicó- había atravesado esquinas mustias, con unos cuantos sin techo urgando en la basura. “La gente va mirando algo, como una radio a transistor, hay poca onda en la calle, está todo más descascarado hay un montón de carteles como televisores gigantes”, largó el pibe. 

– Sí Dani del pasado, aquí pasaron cosas heavy,  y le conté algo mientras le cebaba un par de mates.

– Interesante pero entiendo nada -me interrumpió- tengo que volver a mi tiempo, hoy volvemos a la democracia y me esperan mis dos laburos de cronista. 

– Volvé cuando quieras y te cuento con tiempo, es complicado. 


– Veo cómo me organizo, estoy muy contento con el retorno de la libertad. ¡Cuidate!


– Vos también, mirá que para llegar hasta acá vas a tener que remarla.

Compartir

Últimas noticias

Suscribite a Gaceta

Relacionadas
Ver Más

Volver al Futuro 2024

*Por Augusto Neve El paso del tiempo nos aqueja. No lo...

No es ignorancia, es odio a España y a su legado: la Hispanidad

Las recientes declaraciones del flamante Ministro de Cultura, el...

El verso y la búsqueda de la felicidad

Vivimos perseguidos por las órdenes e indicaciones que en redes sociales nos muestran cómo debería ser nuestra vida, cuando la realidad parece encerrarnos en otro modelo.

Espiritualidad y vacío

¿Para qué vivir? ¿Por qué elegimos viviendo? ¿Para nada? El rol de la espiritualidad. Y También el de la ciencia y la tecnología.