El delantero de Bélgica Romelu Lukaku vivió este jueves un día que lamentablemente jamás olvidará, porque quedará marcado como el principal responsable de la temprana eliminación de su equipo en el Mundial de Qatar 2022.
Los “diablos rojos” necesitaban ganarle a Croacia por la tercera y última fecha del Grupo F para meterse en los octavos de final. El 0-0 a final no les alcanzó y sí le dio el pase a la próxima fase a sus rivales.
Pero todos recordarán a Lukaku, el delantero del Inter que llegó a Qatar con problemas físicos, no jugó el primer partido ante Canadá y que ingresó para intentar torcer la historia ante los croatas.
Tuvo cuatro ocasiones claras de gol, algunas adentro del área chica. Pero el arco parecía embrujado. Su llanto final es una de las imágenes más impactantes de la fase de grupos de esta Copa del Mundo.

